Cómo fomentar la autoestima en los niños

Un niño o niña con autoestima es un niño o niña con autoconfianza, capaz de tomar decisiones, capaz de buscar su propia felicidad. Fomentar la autoestima en los más pequeños hará que sean adultos más completos, más capaces de dirigir su vida hacia donde ellos realmente quieran.

Por supuesto no es algo matemático, aunque los padres y madres nos esforcemos por hacerlo, la sociedad, los compañeros, los amigos, las experiencias que el niño o niña vaya teniendo a lo largo de su vida irán conformando también su personalidad. Pero si parte de la base de una buena autoestima desde casa, tendrá las cosas más fáciles para que su vida sea más parecida a lo que él o ella desea.

Aprender a quererse

No es fácil. Nadie ha dicho que lo sea. Partiendo de la base de que, en la mayoría de las ocasiones, la autoestima de padres y madres no es la más alta del mundo, es difícil no contagiar esa “auto-negatividad” a nuestros hijos.

Quererse no es fácil, no hay peor crítico que uno mismo consigo mismo. Solemos hacernos críticas a nosotros mismos que ni se nos ocurrría hacer a nuestro peor enemigo. Nos insultamos, nos menospreciamos, decidimos que nuestros esfuerzos nunca son suficientes, que siempre podríamos hacer más. Todo esto hace que nuestra autoestima cada vez esté menos desarrollada: imagináos tener a alguien al lado, todo el día, que os fuera diciendo: “eres tonto/a”, “todo el día pierdes el tiempo”, “no haces nada bien”, “todo te sale mal”, “todos son más listos que tu”, “tu cuerpo es feo”, “mira tu barriga cervecera”, y toda una larga lista de lindezas que nos dedicamos a nosotros mismos.

Hay algunos trucos que padres y madres podemos ir incorporando a nuestro día a día que no solo van a servir para fomentar la sana autoestima en nuestros hijos, sino también para aprender juntos a crecer como personas.

Anímale a arriesgarse

El hombre es un animal de costumbres y rutinas. Cuando algo nos está bien es difícil que nos movamos a cambiarlo si no es que existe una motivación fuerte detrás. Y eso está bien, nuestra vida puede ser perfectamente tranquila así.

Pero es importante que los niños se arriesguen a probar cosas para poder decidir, en base a sus propias experiencias si aquello les gusta o no. Un niño es un científico experimental, necesita probar y comprobar las cosas para que pueda aprenderlas por si mismo. Así que anímale a arriesgarse.

Haz que pruebe todo tipo de comidas, independientemente de si a ti te gustan o no, anímale a que se relacione con otros niños (por ejemplo apuntándolo a alguna actividad extraescolar o a un grupo scout) o a que se arriesgue con el monopatín (siempre dentro de los límites razonables, claro).

Probar cosas nuevas enriquece la mente y le da al niño o niña una sensación de que es realmente él o ella el que decide qué es lo que le gusta o no. Y sobretodo no le “salves”. Es normal que al principio de una nueva actividad el pequeño se frustre, no le salga bien y tenga la tentación de dejarlo. No caigas en el error del “ya te lo hago yo”, no intervengas. Deja que se arriesgue, se caiga y se levante. Que aprenda que él es el encargado.

Deja que cometa errores

Escena típica:

el niño o la niña está intentando montar una torre con piezas de construcción de juguete. Los padres ven claro que lo está haciendo mal y que en breve la torre caerá porque no tiene estabilidad. Entonces se acercan y le dicen: “eso así no es, mira, te enseño cómo hacerlo”.

Y esto, que nos sale de forma automática a los padres y madres del mundo, en realidad, no le hace ningún favor al niño o niña. Deja que se equivoque, que se le caiga la torre. Deja que experimente la sensación de rabia que produce haber hecho un trabajo y que se caiga. Anímale a que vuelva a intentarlo, que no se rinda. Cada vez lo hará mejor y aprenderá cuál es la manera más óptima de crear lo que él o ella quiere.

Demuéstrale que tu también cometes errores. Reconoce tus errores delante de tu hijo o hija, que entienda que no es sólo él o ella el que se equivoca, que todos cometemos errores y que eso es, precisamente, lo que nos hace intentar con más ahínco seguir adelante.

Practica el refuerzo positivo

No le señales sólo lo que está mal. Seguro que tu hijo hace mil cosas bien hechas a lo largo del día. Es importante que les des importancia y que se las remarques. Un beso después de que recoja sus juguetes, unas palabras de agradecimiento cuando haya puesto los cubiertos en la mesa o un “lo has hecho muy bien” después de que haga sus deberes.

También es importante que vea que nos sentimos orgullosos de ellos delante de los demás, cuando llegue nuestra pareja a casa podemos decir algo así como “¡hoy Marta ha recogido todos sus juguetes sin rechistar!”, de manera que ella vea que hacer las cosas tiene su premio. Y este premio, como hemos visto, no tiene que ser una cosa física. Una sonrisa, un beso o una caricia de papá o mamá pueden ser tan o más valiosos que un juguete nuevo.

Presta atención a lo que te explica

En su pequeño mundo, que Pablito le haya quitado la pelota mientras jugaban, puede ser un drama al nivel de las mejores telenovelas. Por supuesto, para los padres eso nos parece completamente insustancial, pero debemos ponernos en el lugar del pequeño o pequeña y entender su frustración.

Nuestro deber es animarlo y darle a las cosas que nos explica toda su atención, de esta manera le estaremos enseñando que su vida es importante y que sus sentimientos deben ser tenidos en cuenta.

No lo compares con los demás

Tu hijo no es el hijo de otros. No es otros niños de la clase. No es su hermana. Tu hijo es único, y le debe quedar claro a él y a ti. No lo compares, no caigas en el error de frases como “fíjate, tu hermana a tu edad sacaba todo 10 en el colegio” o “mira a Pablito, él no llora y también se ha hecho daño”.

Tu hijo es especial, único. Trátalo como tal, de lo contrario estarás contribuyendo a que empiece a ser él mismo el que se compare con los demás en cada pequeña cosa que haga. Y eso es terreno abonado para una falta de autoestima.

Dale a la autoestima toda la importancia que merece

Tener autoestima es importante, como ya hemos dicho antes. Y los padres y madres tenemos un sexto sentido que nos hace entender mejor a nuestros hijos de lo que seremos capaces de entendernos a nosotros mismos.

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Fuente: Siqua

4 Cosas Que Puedes Hacer Para Mantenerte Motivado y Feliz De La Vida

Mantenerse motivado gran parte del tiempo hace que sintamos felicidad y creamos firmemente en que aquello que queremos lograr es tan real y tan verdadero, como que esta noche oscurece.

Constantemente me preguntan qué hago yo para mantenerme tan motivada, con una energía tan positiva y con una sonrisa en mi rostro.  Me encanta transmitir alegría a todo aquel que está a mi alrededor. Cuando mantenemos una actitud entusiasta, tomamos las cosas con tranquilidad y vemos la solución a todo.

Yo he ganado el 90% de tener una actitud motivadora, positiva y estar gran parte del tiempo feliz de la vida, con todo lo que Dios me brinda día a día. Las 4 cosas simples que compartiré contigo son las responsables de mi energía positiva, de mi felicidad y de mi motivación para lograr siempre lo que me propongo. Y son las que te ayudaran a “Confiar en Ti”, sabes, que ese es mi objetivo contigo. Tu Puedes generar esa confianza en ti y tengo el pleno convencimiento de eso!

Estas son las 4 cosas a las cuales me refiero:

1. Mirarse al espejo: El espejo es el reflejo tuyo y no me refiero a lo físico, si no a lo que esta dentro de ti. La mejor forma de mantener una relación intima contigo es verte al espejo y decirte cosas agradables.
Las personas cometen un error grave al mirarse al espejo y criticarse; unos se quejan por gordos otros por flacos, unos por rubios y otros por morenos, unos por tener una piel muy blanca y otros por ser muy morenos, en fin muchos se muestran descontentos con lo que son, con lo que tienen y con lo que hacen.

Para tener una mejor relación contigo mismo, lo ideal es mirarte al espejo y decirte lo valioso que eres, el ser maravilloso que eres. ¡Esto te ayudará a crear confianza en ti!

2. Hacer Ejercicio: He notado que aquellas personas que hacen ejercicios se mantienen con una energía increíble, y yo te lo puedo confirmar!

Una de las cosas que empecé hacer para subir mi autoestima fue hacer ejercicios, y eso me ayudó muchísimo. Cada día me pongo hacer un tiempo record y eso me ayuda a ganar cada día más confianza en mi.

Cada vez que haces ejercicios estás eliminando aquellas bajas energías de tu cuerpo y cargarlo de unas nuevas que le permiten a tu cuerpo regenerarse y activar células para mantenerte en un estado de acción constante, es decir, con ganas de hacer actividades, de trabajar y de lograr objetivos en tu vida. Además produce importante modificaciones en tu personalidad, tales como la estabilidad emocional, tener una sana autoestima y ser una persona extrovertida.

3. Escuchar Música: la música alegre, hace sentir bien a el que la escucha. Estoy segura que te has dado cuenta de tus reacciones ante los distintos tipos de música, existen para ti unas que te alegran, otras que te deprimen, unas que te estresan, otras que te relajan, etc. La música evoca emociones y esto es debido a las endorfinas que liberas cuando la escuchas.

Me encanta escuchar música, sobre todo aquellas que tienen mensajes motivadores, te comparto varias de ellas: “Todo irá bien (Chenoa”, “La fuerza del amor (Miryam Hernández)”, “El Privilegio de Amar (Manuel Mijares).

Haz una lista de las canciones que te motiven y llevalas en tu Mp3, Mp4, Ipod o en tu PC, esto te mantendrá en altos niveles de vibración positiva, permitiéndote atraer a ti, personas y situaciones agradables.

4. Hacer Actividades que te gusten: Cuando realizamos actividades que nos hacen sentir bien, nos sentimos contentos, relajados y motivados.
Una de las actividades que utilizo como mis fuentes de motivación es cantar, me encanta ir a un karaoke público y cantar, cuando lo hago soy la persona más feliz del mundo. Cuando no puedo ir al karaoke, utilizo el de casa; si quiero relajarme, solo observo el cielo o medito.

Realiza actividades que te gusten y te hagan sentir bien, te ayudará a estar en armonía contigo mismo. Te recomiendo hacer aquellas en donde muestres tus capacidades, estas te permitirán ser consciente de tus talentos, puede ser: jugar futbol, llenar crucigramas, tocar guitarra, pintar, cantar, bailar, etc. También puede ser actividades que te hacen sentir bien y te divierten como: hablar por teléfono (cuidado con la cuenta :D), salir con amigos, caminar, etc. Entre mas te dediques hacer actividades que te gusten, más sentirás emoción por disfrutar de tu vida.

Estoy segura que si sigues al pié de la letra estas técnicas tu también ganarás ese 90% de actitud motivadora, positiva y estar gran parte del tiempo feliz!.

 

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Fuente: Yusmairot Castilla – nuevo Dinamo.com

9 hábitos de las personas que creen en sí mismas

A menudo, la confianza es lo único que diferencia a las personas que obtienen lo que quieren de las que no. Las que piensan y creen que pueden hacer algo, ya sea correr una maratón, sacar adelante una iniciativa empresarial, invitar a salir a alguien (y tener un sí por respuesta), ganar la lucha por un ascenso, estar estupenda con unos vaqueros para premamá, o construir un círculo social divertido… al final, lo consiguen.

“Con confianza, has ganado antes de haber comenzado”, Marcus Garvey.

Nuestra mente es una herramienta muy poderosa; no se puede subestimar el impacto de nuestros pensamientos y palabras. Nuestros pensamientos crean nuestras emociones. Nuestras emociones crean nuestras acciones. Nuestras acciones crean nuestra vida. La gente con confianza en sí misma posee un mayor control sobre su mente y tiene interiorizado el lema sí puedo.

Aquí tenéis nueve cosas que caracterizan a las personas con confianza y que puedes poner en marcha en tu vida:

1. No te compliques. ¿Quieres algo? ¡Muy bien! Crea un plan y hazlo tuyo. No pierdas de vista el premio, pero no te agobies, y que no te distraiga el ruido de otras personas.

2. Concéntrate en lo que quieres. La gente con autoestima tiene una imagen de futuro en su mente. Confían en que les ocurrirán cosas buenas, y al final se cumple porque la confianza es una fuerza muy potente.

3. Actúa como si ya fuera tuyo. La gente que confía en sí misma deja que su lenguaje y sus acciones vayan en sintonía con su propósito. Esto inspira confianza en los demás.

4. Utiliza las palabras con una intención clara. Compara la actitud de dos personas que interactúan en un blog: “Sí, soy bloguera. ¿A ti también te gustan los artículos vintage? ¡Genial! Pues deberíamos hablar más… Mira las nuevas imágenes que publiqué en…” frente a: “Bueno, estoy intentándolo con un blog, pero no sé si lo estoy haciendo bien (risa nerviosa)”. ¿Quién crees que tendrá más visitas y comentarios?

5. Escucha la opinión de los demás, pero no te la tomes al pie de la letra. Hay personas que, aunque lo hagan con buena intención, pecan de precavidas. La gente con confianza escucha a los demás, pero no se deja influenciar por su punto de vista. Ten en cuenta que se trata de tu vida.

6. Dedica tiempo a lo que de verdad importa. Las personas con autoestima saben decir que no para asegurarse de que reservan suficiente tiempo y energía para sus prioridades. Curiosamente, la gente luego se muestra más respetuosa con ellos.

7. Sé humilde. Las personas con confianza en sí mismas no hablan de sus éxitos todo el rato. Una vez, estuve en una gran fiesta de empresa y me puse a hablar con una mujer extrovertida y amable que me dijo que “trabajaba en el mundo de la edición”. Después, me enteré de que era la jefa de redacción de una de las revistas más importantes de Nueva York. La gente con confianza no presume de sus logros, sino que deja que estos hablen por sí mismos.

8. Ten en cuenta que a veces el fracaso es inevitable; no lo temas. La preocupación por fracasar puede mantenernos alejados de todo. La gente que cree en sí misma sigue teniendo autoestima aunque fracase. Al fin y al cabo, saben que no hay mal que cien años dure.

9. Repite todos los pasos anteriores. Adquirir confianza puede llevarte toda una vida. Cuanto más practiques, es decir, cuanto más actitud le pongas, más fácil te resultará.

Las personas más exitosas y felices no nacen siendo las más ricas, guapas o dotadas. Simplemente, creen en sí mismas y luchan por lo que quieren. La confianza es una cualidad con un alto potencial atractivo, a la que todos aspiramos en secreto para tener más seguridad, más autoestima. Los pensamientos “sí puedo” o “no puedo” crean unas espirales de emoción muy diferentes, pues la mente es muy obediente y sigue el camino por el que nosotros queramos dirigirla. Entonces, ¿cuál eliges tú?

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Fuente: Marina Velasco Serrano – Phronesis

Saca a pasear a tu niño interior

¿Cuántos años tienes? ¿Cuánto hace que dejaste de ser niño? ¿Cuánto darías por volver a serlo?

Si hace mucho tiempo que no sabes lo que es disfrutar de verdad, si ya no te acuerdas de lo que es llorar de la risa, si reconoces que con los años has ido perdiendo ese brillo en la mirada, esa capacidad para disfrutar de las pequeñas cosas, es porque te has olvidado de que dentro de ti sigue estando aquel niño que un día fuiste.

Quizás haya llegado el momento de que lo saques de nuevo a pasear.

El niño interior

“Todos los mayores han sido primero niños, pero pocos lo recuerdan”. (Antonie de Saint-Exupéry)

El concepto “niño interior” se utiliza a menudo en el ámbito de la psicología para hacer referencia a esa parte de nosotros que está viva, llena de energía.

Simboliza nuestro ser emocional, nuestra parte creativa, nuestro yo más auténtico.

Es ese impulso que hace que te subas a un columpio cuando pasas por un parque, que te pongas a hacerle cosquillas a tu padre para que se ría cuando está muy serio; son esas ganas de meter el dedo en la comida, es esa sensación que tienes cuando te comes un algodón dulce de la feria, es la excitación que sientes cuando te cuelas en el metro o en el autobús… ¿te suena?

Aunque crezcamos, ese niño no nos abandona; sigue estando dentro de nosotros. Él es quien nos ayuda a reconocer nuestra propia voz, quien nos desnuda de todo aquello que no somos.

Ese niño es el amor que nace de la aceptación de tu persona. Ese niño es tu parte más genuina, tu esencia, tu Ser sin límites ni barreras.

Todos tenemos la necesidad de volver a ser niños de vez en cuando, y no es nada malo. Hay quien lo confunde con inmadurez, pero nada tiene que ver.

Cuidar del niño que llevamos dentro es una muy buena manera de mantener una autoestima sana, y además nos ayuda a sanar nuestras heridas emocionales cuando ya somos grandes.

Problemas emocionales

Muchos de los problemas como el estrés, la ansiedad e incluso la depresión vienen derivados de la falta de atención de ese niño interior del que estamos hablando.

Ese ser emocional es real, y habita en el fondo de nuestra conciencia. A menudo quiere ser escuchado, atendido, y amado, y lo que se encuentra es a un adulto desconectado de sus emociones.

Cuando nos hacemos mayores empezamos a reprimirnos cuando nos apetece hacer cosas que no son “propias de adultos”. Utilizamos expresiones del tipo “ya tenemos una edad” o “eso ya no toca”, e incorporamos a nuestra lista de miedos uno más: el miedo a hacer el ridículo.

Las personas que con el paso del tiempo centran sus prioridades en cuestiones de trabajo, de dinero o de responsabilidades no se dan cuenta de que están dejando de lado cosas tan simples pero tan necesarias como sentir, reír, soñar, descubrir, aprender… todo eso que es el centro de tu vida cuando eres un niño.

Las personas que viven envueltas en la vorágine de un estilo vida en el que todo es material, superficial, estresante y muy rápido son víctimas de una falta de ilusión, de ganas de vivir, que a menudo son la antesala de crisis, depresiones y problemas emocionales.

Cualidades y virtudes que conviene retomar

De niños, todos compartimos una serie de cualidades como el entusiasmo, la inocencia, la espontaneidad, la alegría o la imaginación. Lástima que muchos de nosotros vamos dejándolas por el camino.

Lo bueno de esto es que esas cualidades o virtudes siguen dentro de nosotros, aunque estén enterradas bajo un montón de creencias limitantes y contaminación social.

Si tomamos conciencia del bien que nos haría recuperarlas, nos resultará más sencillo reencontrarnos con ellas.

Quizás nos ayude hablar de ellas como capacidades. Capacidades que todos los seres humanos tenemos, puesto que nacimos con ellas y que, con un poco de ayuda y mucha práctica, podemos recuperar:

Capacidad de asombro

Cuando eres niño, todo, absolutamente todo, es nuevo, por lo que sorprenderte con cada descubrimiento es algo lógico.

Pero aunque pasado un tiempo ya las cosas más comunes sean conocidas, nadie nos impide seguir aprendiendo cosas nuevas. Para eso sólo hay que conservar una cosa: la curiosidad.

Capacidad de olvidar y perdonar

Los niños se pelean con un amigo y tardan dos minutos en perdonarse y volver a jugar. Los adultos inventaron aquello de “perdono pero no olvido”, lo cual indica que no perdonaron de verdad.

El perdón es la manera más fácil de sanar una herida y acabar con el dolor.

Capacidad de no juzgar

Si quieres vivir en paz contigo mismo, una de las primeras cosas que te conviene retomar es la capacidad de relacionarte con los demás sin juzgarlos.

Olvídate de lo que está bien o está mal, de lo que es bueno y de lo que es malo, y dedícate a pensar en lo que te apetece y lo que no, lo que te hace feliz y lo que no. Vive y deja vivir.

Capacidad de entretenimiento

¿Cuál era tu juguete preferido? ¿Qué necesitabas para pasar un buen rato? Es posible que coincidas conmigo en la respuesta: cualquier cosa.

Cuando eras pequeño podías entretenerte con la cosa más absurda: una cuchara, un zapato o una servilleta. ¿Por qué? Porque el resto ya lo ponías tú: tu entusiasmo y tu imaginación hacían el resto.

Hoy en día, la queja principal de los padres cuando los niños llegan a cierta edad es siempre la misma: “Es que no se entretiene con nada”, “se cansan de todo enseguida”…

Y resulta que a ellos les pasa lo mismo. Hemos aprendido a que la fuente de estimulación ha de ser externa, y somos incapaces de divertirnos simplemente pensando, soñando, imaginando.

Nuestra imaginación no tiene límites: empieza a utilizarla a diario, en las cosas más cotidianas, y te sorprenderás.

Quizás sea el momento de que te sientes delante del niño que eras y le mires a los ojos. Pregúntale si eres el adulto que quería ser; pregúntale si está orgulloso de en quien se ha convertido.

Si la respuesta es sí, ahora en tu cara se dibujará una gran sonrisa. Si, por el contrario, te mira asustado y no sabe bien qué decirte, es que hace mucho tiempo que no te acuerdas de él, hace mucho que le ignoras, y estará entre triste y enfadado.

Piensa en qué puedes hacer para sacar a tu niño interior: jugar, cantar, patinar, dibujar, pintar, reírte, disfrazarte… Son sólo algunas ideas; seguro que se te ocurren muchas más.

Si quieres llenar tu vida de alegría, no esperes a ser padre: ¡saca al niño que hay en ti!

Y para terminar, te dejo un vídeo con un precioso mensaje. Escúchale con atención; lo menos importante es que sea un anuncio de pastillas.

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Autor:  Mamen Garrido Ramón – el portal del hombre.com

¿Qué Necesitas Realmente Para Lograr Lo Que Deseas?

Todos deseamos lograr cosas en nuestra vida:

  • Aumentar la Autoestima
  • Ser una persona segura de sí misma.
  • Lograr libertad financiera.
  • Tener la pareja ideal.
  • Tener nuestro propio negocio.
  • Tener un mejor empleo con un excelente sueldo.
  • Viajar.
  • Tener la casa de nuestros sueños…Etc, Etc, Etc.

Pero lamentablemente dentro de nosotros existe una vocecita interna que nos susurra: “No puedes”, “Es muy difícil que lo logres”, “No eres capaz”, “otros no han podido, tu menos”.

Estas palabras son bombardeadas en nuestra mente y son las que nos impiden tomar decisiones y tomar acción para lograr lo que queremos, superar los miedos y dar los pasos que necesitamos para llegar a donde queremos ir.

Para poder lograr lo que deseas, necesita silenciar esa vocecita. ¿Te imaginas lo que puedes pasar si esa vocecita no te habla de forma negativa diciéndote que no puedes?. Sería una maravilla verdad?.

Pues claro que puedes hacerlo, tú puedes enseñarle a esa vocecita lo contrario a lo que ella piensa. Ella te habla de la forma como lo hace, por las experiencias que has vivido, por lo que les ha pasado a personas que están a tu alrededor y por todo lo que has aprendido durante toda tu vida. Todo lo que has experimentado y experimentas en tu vida, es creado por tus pensamientos y por las creencias que has aceptado como ciertas en tu vida.

Tú debes tomar el timón de tu barco y dirigirlo, y a al decirte ésto, me refiero a tu Mente. Tu mente no es la que debe dominarte, tú eres quien debes tomar el mando y dirigir tu mente para que te lleve a donde quieres ir. Si dejas de tomar el timón, tu barco te llevará a donde no quieres, podrás hundirte y para sacarte de las aguas más profundas, llevará más trabajo.

¿Qué quiero decir con todo esto? Que tú debes enviarle a tu mente lo que quieres y adiestrarla para que te ayude en vez de perjudicarte. Es necesario que trabajes los pensamientos negativos que te limitan, las creencias que te llevan a creer que es imposible que tu logres algo.

Cuando tomes la responsabilidad conscientemente de tus palabras, de tus pensamientos, de tus emociones, entonces es cuando tendrás el mando para cambiar y lograr tus metas o sueños.

Calla la vocecita interna que te dice cosas negativas!, enseñándoles pensamientos positivos. Esto es lo que puedes hacer para adiestrarla y así enviarle el mensaje correcto a tu mente inconsciente y lograr lo que quieres:

1. Piensa en lo que deseas, NO en lo que no deseas: Es necesario que te enfoques en lo que quieres lograr, en lo que deseas con todo tu corazón.

El mayor error de la gran mayoría de las personas en enfocarse en lo que NO QUIEREN (“No quiero estar triste”, “No quiero sufrir más”, “No quiero tener mi autoestima baja”, “No quiero estar sin dinero), en vez de centrarse en lo que SI QUIEREN.

Para cambiar el dialogo que tienes con tu vocecita interna, necesitas enfocarte en lo que si quieres. En vez de decir “No quiero estar triste”, debes decir “Quiero sentirme feliz o Quiero estar Feliz”.

Cuando dices “No quiero estar sin dinero”, tu mente inconsciente no entiende la palabra NO, lo que entiende es “Quiero estar sin dinero”. Y es justamente eso lo que sigues atrayendo a tu vida, escasez de dinero.

En vez de decir “No quiero estar sin dinero”, debes decir: “Quiero tener libertad financiera, o Quiero tener dinero para disfrutar de la vida que deseo”.

Todos tenemos una herramienta poderosísima a la que no se le da el uso adecuado y bueno, tampoco nos dieron el manual de cómo usarla, eso no nos los enseñan en la escuela, ni en la universidad.

Es necesario que te centres en los SI QUIERO y dejar de lado los NO QUIERO.

Al principio de costará, pero cuando te veas enfocado en lo que No Quieres, inmediatamente cambia tu enfoque a lo que Si quieres.

2. Céntrate en tu Presente: No puedes hacer nada con tu pasado, su palabra lo indica caducado, ya es un producto que se venció. ¿Qué haces cuando si tienes en la mano un yogurt que está vencido, lo botas a la basura verdad?, no te lo tomas porque sabes que puedes hacerte daño.

Lo mismo sucede si vives viviendo en el pasado, puedes causarte daños. Algunos pueden ser recuerdos muy bonitos y esos son los que te invito a que los traigas a tu presente para crear un excelente futuro.

Ahora que pasa con el futuro?…El futuro aún no ha llegado. Lo único que tienes es tu presente, el ahora, el hoy. Enfócate en lo que puedes hacer en tu presente, para que puedas crear tu futuro.

Lo que deseas exprésalo en tiempo presente, así tu mente te ayudará a tomar acción de inmediato, callarás la vocecita que trae cosas del pasado y que te atormenta con el futuro que deseas y que según tu voz no puedes lograr.

3. Afirma lo que deseas en presente simple y en forma positiva: tu subconsciente acepta lo que le dices, y todo lo que piensas y expresas.

Utiliza afirmaciones de tu deseo en primera persona y en forma positiva, es decir, si lo que quieres es aumentar tu autoestima afirma: “Yo me acepto tal y como”. Es necesario que cuando afirmes lo que quieres te sea convincente, para que tu mente inconsciente no la rechace y te diga “Eso es mentira”.

Es necesario que te sientas a gusto con la afirmación y recuerda en primera persona “YO…”, en forma positiva “Yo merezco ser prospero…Yo capaz de lograr mi meta…Yo me amo”. Y sobre todo…Uy! se me estaba pasando por alto!, -Debes afirmar con convicción y entusiasmo-.

Si tomas el timón de tu barco(mente) y llevas tu el mando, lo más probable es que llegues a el puerto donde quieres llegar (tu deseo).

Has de tu mente tu mejor aliada para lograr tus propósitos!

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Fuente: Yusmairot Castilla – nuevodinamo.com

Si gritas a los niños ¿crecerán depresivos?

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Primero se prohibieron los azotes en el culo y ahora también los gritos. Los psicólogos americanos están convencidos de que estos métidos educativos no solo no resultan eficaces sino que son contraproducentes. Provocan un resultado opuesto al esperado por los padres, complicando la infancia y madurez de sus hijos.

Los chillidos de los padres y los insultos del tipo «estúpido» o «vago» provocan en sus hijos una bajada de autoestima

La Universidad de Pittsburgh y la Universidad de Michigan han dirigido un estudio conjunto, publicado por la revista «Child Development», en el que han seguido a pies juntillas el comportamiento de 976 familias de clase media formadas por un padre, una madre e hijos de edades entre los 13 y los 14 años.

El 45% de las madres y el 42% de los padres han admitido haber usado alguna vez en el último año la «disciplina verbal», es decir gritos y en algún caso insultos. Los investigadores han verificado los efectos de esta «violencia» sobre los niños, descubriendo a través de varias entrevistas que aquellos que han sido sujeto de gritos habían desarrollado problemas mayores respecto a los otros en el transcurso del año sucesivo.

Mentiras, robos y peleas

Este tipo de cuestiones van desde las discusiones con compañeros, dificultades en el rendimiento escolar, mentiras a los padres, peleas en el colegio, robos en tiendas y síntomas de tristeza repentina y depresión «Aunque después de la regañina los padres se hayan portado bien con los niños y hayan demostrado afecto y cariño hacia ellos, el daño ya está hecho y nada puede remediarlo», señalan Ming -Te Wan, responsable del estudio.

«El daño ya está hecho y nada puede remediarlo»

El motivo, según los autores del estudio, reside en el hecho de que niños y adolescentes están construyendo su propia personalidad. Los gritos de los padres y peor todavía, los insultos del tipo «estúpido» o «vago», les hieren, les hacen sentir inútiles. «El resultado es por tanto el opuesto al deseado, porque por una parte la auotesima de los hijos se ve resentida y por otro aumentan sus reacciones de rechazo en el futuro», cuenta Wan.

La pregunta lógica que sigue a esto es la siguiente: si los investigadores americanos tienen razón, ¿cuál es el instrumento para que los padres puedan educar a los hijos?. En términos de castigo, según los expertos, el método más eficaz es el de privarles de cosas como la televisión, internet o salir con los amigos.

Los padres tienen que exprimir el poder de la convicción verbal

Estos castigos no tienen por qué ir acompañados de gritos, sino que deben ser explicados con calma, para hacer entender la conexión entre comportamiento equivocado y las reprimendas. Los padres tienen que empezar a exprimir el poder de la convicción verbal. El discurso calmado de una persona amiga y responsable vale más que un grito o azote.

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Fuente: Irene Gómez Peña – ABC.es

Aprende a decir “NO”

APRENDER A EVITAR PROBLEMAS:

Muchas personas se caracterizan por ser serviciales y estar siempre a disposición de los demás, y esto sin duda puede ser una cualidad sin embargo en más de una ocasión estas personas suelen meterse en problemas por no saber decir que no.

Una de las principales características de la autoestima baja es no tener el valor de decir que no a los pedidos o requerimientos de los demás.

Cuántas veces habrás sentido RABIA CONTRA TI por haber aceptado dar o hacer algo que no querías, simplemente por no atreverte a decir que no.

También cuantas veces saliste perjudicado o perjudicada por decir que si, aún sabiendo de antemano que el pedido era abusivo.

Seguro que te arrepentiste infinidad de ocasiones y te juraste que de ahí en más ibas a aprender la lección, esa era la última vez que aceptabas complacer a los demás, pero sólo quedó en buenas intenciones.

PROBLEMAS COMUNES A DECIR A TODO QUE SI:

Muchas veces decir que si puede llegar a causarnos grandes perjuicios, dentro de los ejemplos más comunes tenemos aquel que comienza con la clásica frase: ”Préstame eso que luego te lo devuelvo”.

“Eso” puede ser los apuntes que sacaste en una clase mientras el otro no hacía nada, un libro que compraste con mucho sacrificio y necesitas para estudiar.

También están los famosos pedidos que consisten en préstamos de dinero, especialmente cuando lo necesitas para tus gastos y sabes que será difícil recuperarlo.

En muchos casos “eso” que prestaste vuelve en mal estado o simplemente nunca más lo ves y no sólo perdiste lo que era tuyo, sino que nuevamente tendrás que hacer un esfuerzo para comprar o reparar lo que otro disfrutó.

Pero no solo se trata de objetos o dinero, también están los favores, que pueden ser cuidar los niños o la mascota de alguien que va a salir, acompañar a una persona a donde no quieres ir, traer o llevar algo, hacer el trabajo de otro.

Y que decir sobre aquellos pedidos que te comprometen como cuando te dicen que mientas para proteger a otro o ponen en riesgo tu trabajo, posición y en algunos casos hasta la libertad.

La lista es infinita y a todos alguna vez nos sucedió algo similar, el problema es cuando continuamente estamos prestando nuestras cosas materiales o dedicando nuestro tiempo a otros por no animarnos a decir que no.

¿POR QUÉ NO DICES NO?

Existen muchas causas, la educación que te enseña que la generosidad es una virtud, por no parecer egoísta, por el afán de ayudar, etc, pero no son esos los verdaderos motivos.

  • Cuando tienes autoestima baja sobrevalúas a los demás, piensas que son mejores o más importantes y puedes sentirte un poquito importante cuando recurren a ti pidiendo algo.
  • Muchas veces se acepta complacer a los demás para no perder su amor, amistad o cariño, esto también está relacionado con la autoestima.
  • Otra de las causas puede ser el temor a al rechazo que supuestamente ocurriría si te niegas a hacer lo que te piden.
  • La autoestima baja puede estar relacionada con la timidez esto lleva a que de “vergüenza” decir que no.

APRENDER A DECIR NO:

  • Simplemente piensa que decir si o decir no son sólo fracciones de segundo, pero decir que no te puede ahorrar muchas preocupaciones y problemas.
  • No se trata de ser egoísta y no ayudar a quien realmente lo necesita sino de impedir que la gente se ABUSE de tu generosidad.
  • Piensa que si alguien te aprecia de verdad jamás te pediría algo que pueda perjudicarte, quienes realizan pedidos abusivos no son amigos ni gente que te quiere.
  • Si alguien se ofende porque le dices que no a lo que te solicita es porque su único fin al acercarse a ti era obtener un provecho por lo tanto no temas perder a esas personas.
  • Comienza a decir no, te costará un poco al comienzo pero es una buena forma de aumentar la autoestima y de valorarte, ya verás que cuando comiences a valorarte los demás te respetarán.

Existen una serie de reglas que te ayudarán a hacer más fácil este proceso de aprendizaje, algunas de ellas son las siguientes:

  • Evita todo lo que te perjudica.
  • No te dejes chantajear por nadie, ni tu familia ni tus hijos pueden extorsionarte para conseguir que hagas algo.
  • En lugar de decir no tajantemente y ponerte nerviosa, elige decir: “prefiero pensarlo”, en caso de que te presionen di “no” y no dejes lugar a dudas. Sé diplomática pero siempre firme en tu respuesta.
  • Respeta tus propios deseos.
  • Jamás toleres que te griten o maltraten por negarte a hacer algo.
  • Aprende a guardar silencio para evitar polémicas y no des explicaciones por tu negativa.
  • No llegues a la violencia, si una situación se sale de control salte del lugar inmediatamente.
  • Ensaya tu “nos” frente al espejo.
  • No justifiques tus decisiones.

Recuerda que si después de decir que NO PIERDES una amistad estás aún a tiempo de replantearte si esa amistad era sincera y valía la pena. NADIE que te respete y quiera reaccionará con indignación ante una negativa tuya, finalmente lo único que quieres es ser honesta contigo misma y con tus amistades.

 

desQbre

 

Autor y fuente: Habilidad Emocional

desQbre – ¿Qué es la soledad?

De acuerdo al Diccionario de la Lengua Española y al Diccionario de Sinónimos y Antónimos de la Universidad de Oviedo, la palabra soledad tiene tres acepciones:

Carencia de compañía.
Lugar desierto o tierra no habitada.
Pesar y melancolía que se sienten por la ausencia, muerte o pérdida de alguna persona o cosa.
Y hay seis sinónimos para la palabra soledad:

Abandono: Acción y efecto de abandonar o abandonarse.
Aislamiento:
1) 1) Separación de una persona, una población o una cosa, dejándolas solas o incomunicadas.

2) 2) Falta de comunicación, desamparo.

3) Acción y efecto de aislar o aislarse.

Alejamiento de un lugar: Acción y efecto de alejar o alejarse.
Melancolía:
1) Tristeza vaga, profunda, sosegada y permanente.

2) Monomanía en que dominan las afecciones morales tristes.

Pena:
1) Castigo de una falta o delito.

2) Cuidado, aflicción grande.

3) Dolor, tormento corporal,

4) Dificultad, trabajo.

Pesar:
1) Sentimiento o dolor interior.

2) Dicho o hecho que causa disgusto.

3) Arrepentimiento de algo que no debió hacerse o decirse.

Antónimos para la palabra soledad, hay dos:

Alegría:
1) Sentimiento grato y vivo, producido por un motivo placentero, que por lo común se manifiesta con signos externos

2) Persona o cosa que causa alegría.

3) Falta de sensatez.

Compañía:
1) Unión y cercanía entre personas y cosas o estado en el que se encuentran juntas.

2) Persona o personas que acompañan a otra u otras.

3) Sociedad o reunión de varias personas unidas para un mismo fin, generalmente industrial o comercial.
La soledad es un tema recurrente en las manifestaciones culturales, formando parte importante de la experiencia humana. Ha sido un tema de interés psicológico desde la década del ’50; desde 1980 comenzó a ser un tema de investigación empírica, motivado por la creación de escalas de medición de la soledad válidas, entre las que se destaca la Escala de Soledad UCLA, creada por Rusell en 1980.

La soledad ha sido relacionada con temas tan importantes como trastornos psiquiátricos, entre los cuales están la depresión, ansiedad, alcoholismo y suicidio. También se relaciona con variables cognitivas, entre las más cuales se pueden mencionar “estilo atribucional”, “auto-conciencia”, “expectativas”; asimismo, se encuentran vinculados a la soledad las “habilidades sociales”, como la “auto-revelación”, “atención personal” y “hostilidad”, entre otras.

Young definió a la soledad como la ausencia o percepción de ausencia de relaciones sociales satisfactorias. Page manifiesta que esta definición enfatiza la importancia de la cognición, emoción y conducta, considerando que la emoción y conducta de los solitarios son comúnmente una función de sus pensamientos y atribuciones, los que se deben comprender para entender su comportamiento.

Peplau & Perlman definen a la soledad como una respuesta a la discrepancia entre las relaciones interpersonales deseadas y las existentes. Estos autores también señalan características esenciales de la soledad, que son:

Es el resultado de deficiencias en las relaciones sociales.
Representa una experiencia subjetiva (que no necesariamente es sinónimo de aislamiento social, ya que uno puede estar solo sin sentirse solitario o sentirse solo cuando uno está en grupo)
Es desagradable y emocionalmente angustiante.
En otras investigaciones, Peplau & Perlman, concluyen que las características que la mayoría de las investigaciones atribuyen a la soledad son:

A) La soledad es una experiencia aversiva, similar a otros estados afectivos negativos tales como depresión o ansiedad.

B) La soledad refleja una percepción subjetiva del individuo, de deficiencia en su red de relaciones sociales. Esta deficiencia puede ser cuantitativa (sin muchos amigos) o cualitativa (falta de intimidad con otras personas).

La definición usada en la escala de soledad desarrollada por la UCLA, enfatiza componentes cognitivos y emotivos.

El aspecto cognitivo es la conclusión personal de que él o ella tienen menos relaciones interpersonales o que las que tienen son menos recientes de lo deseado, y el componente emocional es el tono negativo asociado a esta conclusión, que puede ir desde una incomodidad al sufrimiento intenso.

El concepto de soledad se ha distinguido de otros parecidos como falta de compañía, aislamiento, ser único y distinto (Williams citado en Page, 1991; Koenig Isaacs y Schwartz, 1994); de constructos psicológicos como introversión y / o depresión (Solano et al, 1982) y de constructos psicológicos como alienación (el paciente se siente extraño así mismo) o anomia (incapacidad para reconocer o nombrar objetos) (Solano et al, 1982).

Weiss en 1973 propuso una tipología para la soledad. El plantea que existen dos tipos distintos de soledad: la soledad emocional y la soledad social.

La primera consiste en la falta de una relación intensa o relativamente perdurable con otra persona (por ejemplo, en personas recientemente divorciadas o viudas, etc.), estas relaciones pueden ser de tipo romántico o relaciones personales que generen sentimientos de afecto y seguridad.

La soledad social involucra la no-pertenencia a un grupo o red social, y pueden tratarse de un grupo de amigos que participen juntos en actividades sociales o de cualquier grupo que proporcione un sentido de pertenencia, basado en el compartir preocupaciones, trabajo y otra actividad.

Fuente: http://psicologiayelser.blogspot.com.ar/2012/02/de-donde-viene-la-soledad.html