desQbre – Depresión y grasas – relación causa efecto

Consumir en exceso grasas saturadas y grasas trans aumenta las posibilidades de sufrir depresión, según un estudio

582173_513411318672743_1663503730_nLa depresión, un trastorno que afecta a cerca de 150 millones de personas en el mundo, está asociada a lo que se come, al menos, a algunos de los ingredientes habituales, sobre todo en comidas
rápidas o bollería industrial. Hasta ahora, estaba demostrado que las grasas trans y las saturadas elevaban el colesterol perjudicial, un factor clave de riesgo cardiovascular. Sin embargo, un reciente estudio español las asocia con el desarrollo de esta enfermedad mental.

El estudio, llevado a cabo por investigadores de las universidades de Navarra y Las Palmas de Gran Canaria, ha relacionado la ingesta de grasas trans y saturadas con el desarrollo de depresión. Para llegar a esta conclusión, durante un periodo de seis años, analizaron a más de 12.000 voluntarios incluidos en el Proyecto SUN. Este proyecto, del Departamento de Medicina Preventiva y Salud Pública de la Facultad de Medicina de la Universidad de Navarra, se inició en 1999 y cuenta ya con más de 20.000 participantes, junto con cerca de 2.000 personas nuevas cada año.

Gracias a este gran número de voluntarios, los investigadores pueden indagar las causas de algunas de las enfermedades que más preocupan: la obesidad, el síndrome metabólico, las enfermedades cardiovasculares, la diabetes, la infertilidad y la depresión, entre algunas de una larga lista. Al principio del estudio los voluntarios no tenían signos de trastorno mental y, al finalizar, un total de 657 lo desarrollaron. Los autores, según explican en la publicación ‘PLoS ONE’, detectaron que las personas con un alto consumo de grasas trans y saturadas registraban un 48% más de posibilidades de sufrir depresión que quienes hacían un consumo comedido.
Más casos de depresión con comida basura

Hace dos años, investigadores de la University College London, publicaron unos resultados similares en ‘British Journal of Psychiatry’. Después de utilizar los datos de cerca de 3.500 voluntarios, advirtieron que quienes comían de manera regular comida basura o “fast food”, con alto contenido de grasa (comidas preparadas, postres y dulces), tenían un 60% más de riesgo de sufrir depresión que quienes seguían una dieta equilibrada con un aporte adecuado de frutas, verduras y pescado.

La OMS prevé que en el año 2020 la depresión sea la segunda causa de discapacidad en todo el mundo

Concluían también que a pesar de que son muchos los factores importantes en el desarrollo de este trastorno mental, la dieta desempeña un papel independiente. Entre las posibles razones del efecto protector que confiere seguir una dieta saludable, los científicos señalan los altos niveles de antioxidantes de frutas y verduras, igual que el ácido fólico del brócoli, col, espinacas, lentejas y garbanzos, o los altos niveles de ácidos grasos poliinsaturados (omega 3) del pescado.
La clave está en la grasa

Los investigadores insisten en que no todas las grasas son iguales y subrayan que la del aceite de oliva (monoinsaturada) y la de los aceites vegetales o el pescado (polinsaturada) se relacionan con menos posibilidades de sufrir depresión. Además, algunos tipos de grasa son importantes fuentes de energía y ricas en muchos nutrientes. Se dividen en saturadas, monoinsaturadas, poliinsaturadas y ácidos grasos trans. Una alimentación adecuada exige saber distinguirlas, conocer cuál es su función y la cantidad diaria conveniente.

La grasa saturada se localiza, sobre todo, en los alimentos que proceden de los animales (carnes, vísceras, embutidos, piel de pollo, huevos, lácteos enteros, nata, yema de huevo), en el aceite de coco y palma (utilizados en elaboraciones industriales), en el chocolate y en pastelería y bollería. La grasa trans es frecuente en algunas margarinas, patatas fritas y otros aperitivos fritos industriales, así como en pastelería y bollería industrial.

De la misma manera, con este trabajo, los investigadores españoles han confirmado que la incidencia de estrés es mayor en los países del norte de Europa, donde se consumen más derivados lácteos ricos en grasas saturadas, como la mantequilla. En zonas del sur, donde la población tiende a seguir más la dieta mediterránea, el riesgo de padecerlo disminuye. Depresión de millones de europeos

Unos 25 millones de europeos. Esta cifra corresponde al número de personas en toda la Unión Europea (UE) que sufren depresión, el 5% de la población europea. Y no acaba aquí: de los más de 300.000 millones de euros anuales que se presupuestan en Europa para el tratamiento de las enfermedades mentales, cerca de la mitad se destinan al tratamiento de este trastorno y sus efectos. La Organización Mundial de la Salud (OMS) prevé que en el año 2020 sea una de las principales causas de discapacidad en todo el mundo, superada solo por las enfermedades cardiovasculares.

Además, sus consecuencias son múltiples y variadas. Las personas con trastornos mentales tienen una menor calidad de vida que el resto de la población y una mayor prevalencia en problemas de salud, como la hipertensión, la obesidad, la diabetes y enfermedades respiratorias, sumado a problemas de comportamiento y al abuso de sustancias tóxicas. Incluso un gran porcentaje de ellos desarrolla problemas sexuales ligados a la propia enfermedad o a los fármacos utilizados en su tratamiento. Entre un 30% y un 70% de los afectados sufren alteraciones frecuentes, que se dan en todas las fases sexuales (desorden del deseo, alteraciones en la excitación, alteraciones del orgasmo o problemas por dolor sexual, entre otros).

PROGRAMA DE ALIMENTACIÓN Y SALUD

Entre sus principales objetivos, la Fundación Española del Corazón (FEC) persigue la prevención de las enfermedades cardiovasculares. Para ello, ha elaborado un Programa de Alimentación y Salud (PASFEC), una iniciativa de apoyo a los productos de alimentación o ejercicio físico considerados saludables para las personas. Con él busca incentivar a la industria para que desarrolle productos más saludables, y ayudar a la vez al propio consumidor en la tarea de escoger un producto, mediante unos criterios establecidos por el comité científico de esta sociedad.

La FEC considera fundamental la prevención de las enfermedades del corazón a través de una alimentación adecuada y la actividad física regular. Por otro lado, también colabora en el desarrollo de “Espacios Cardiosaludables”, para ayudar a mejorar la eficacia de las empresas en el ámbito de la prevención de estas patologías, con la adopción de ciertas medidas que permiten obtener la acreditación.

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Fuente: http://psicologiayelser.blogspot.com.ar

desQbre- ¿Qué es la tristeza? ¿Estar triste es estar deprimido?

522240_385208998189252_272095272833959_1066836_1749980189_nLa tristeza ¿Qué imagen, sonido o sensación te genera esta palabra? De todas las emociones básicas del ser humano, la tristeza junto con el miedo, la ira, etc. son las llamadas emociones negativas. A diferencia de la alegría o el amor, como emoción positiva. En parte, le hemos extirpado a la tristeza su potencial positivo. Si comprendemos que toda emoción tiene su razón de ser y su finalidad positiva, no nos daría tanto miedo sentirlas, explorarlas y darles el lugar que les corresponde en el momento adecuado y con la intensidad que requiera la circunstancia vivida.

A veces la tristeza es apropiada a las circunstancias, otras veces se alimenta de pensamientos negativos, que nos llevan a “aumentar” innecesariamente nuestro malestar; afectando paralelamente nuestra delicada autoestima.

Es necesario y humano, permitirnos sentir la tristeza. Siempre y cuando la vivamos como un estado transitorio y no permanente. Cuando nos sentimos tristes y atrapados en nuestra tristeza, lo más importante es poder “darnos cuenta” de cómo nos sentimos, sin que intentemos buscar explicaciones, razones o justificaciones. Es necesario darnos permiso y tiempo para recuperarnos de algún episodio doloroso que, a veces, pasamos por alto para no sentir el dolor natural por una pérdida, despedida, un cierre, un final. El caso es que, tarde o temprano, nos cobrará factura y tendremos que “parar” y mirar a la cara lo que en verdad hay.

Esta es la intención positiva de la tristeza. Viene para ayudarnos a sanar. Viene a regalarnos un tiempo útil para la introspección, para expresar el dolor afectivo de una manera adecuada, adaptativa y sana.

¿Cuándo se transforma en un problema?

Cuando la dejamos estar más del tiempo necesario. O por el contrario cuando nos esforzamos para expulsarla, no sentirla; disfrazándonos de “fuertes”, de “yo puedo con todo” “yo para adelante”.

En algunas personas lo que en principio fue una emoción de tristeza, ha llegado a transformarse en una actitud frente a la vida… y en este punto merecería la pena revisárnoslo! ¿Para qué? Para cambiar de enfoque.

Sentir tristeza es es una opción…

Imagínate dos maneras distintas de posicionarnos frente a una misma realidad: – “¿Cómo es posible estar triste, siendo tan hermoso todo lo que me rodea?” – “¿Cómo es posible ser feliz, estando rodeado de tantos problemas, desdichas y maldad?”.

La decisión de ser o no feliz, de estar o no feliz, o por el contrario, de estar o no triste, de sentir o no tristeza, depende de nosotros/as mismos/as. Por suerte tenemos a nuestro alcance la posibilidad de elegir y decidir cómo queremos sentirnos.

Elegir suele ser difícil para algunas personas, más aún decidir. No basta sólo con elegir. La elección implica una preferencia y un ¿para qué? ¿Qué estoy buscando con esta actitud? ¿Para qué lo hago? ¿Qué quiero conseguir? Por otra parte la decisión es la que nos permite aplicarlo, llevarlo a la acción, ejecutar lo que hemos elegido. A veces pasamos mucho tiempo antes de decidir el qué hacer. Una manera de aplazar, de dejarnos estar sin cambiar.

Decidir no nos resulta nada fácil. ¿Por qué? Porque nos obliga a asumir una responsabilidad sobre nuestros actos, a sabiendas de que si algo sale mal, no tendremos a quien echarle la culpa. Entonces, ¿para qué hacerlo?

Para obtener la recompensa que nos da la libertad. Libertad para sentir, pensar y hacer lo que realmente queremos. Aunque parece ser que asumir la responsabilidad de nuestras decisiones (acciones) nos cuesta y mucho. Por eso nos encontramos con personas infelices, haciendo lo que otros dicen. Eso sí, con la tranquilidad de poder reprochar, culpar y poner fuera todo lo que no soy capaz de asumir y cargar. Es el precio que pagamos.

¿Que precio pagas tu?

Por no saber cómo o no querer hacernos cargo de lo propio es que “la tristeza y la infelicidad” van cobrando cada vez más protagonismo en nuestra sociedad. Comprender la necesidad de un cambio de actitud nos permitirá dar ese paso hacia delante. Es un proceso que lleva tiempo, esfuerzo y, según como elijas vivirlo, puede ser con dolor o placer, con tristeza o alegría. En definitiva, el camino a seguir es uno sólo, aquel que elijas y por el que tu apuestes. Mirar hacia atrás sólo debe servirnos para recoger las enseñazas que nos ha dejado.

Estar triste vs estar deprimido

Tristeza

–    Si has suspendido un examen que habías preparado con ahínco, has roto con tu pareja, o se ha muerto alguien querido experimentas diversos grados de tristeza, son sucesos dolorosos a los que reaccionamos con pesar, a veces, frustración, incluso enfado.

–     Sentir tristeza en situaciones desfavorables es una reacción natural, no implica ninguna patología. La mayoría de nosotros nos sentiríamos tristes en estas situaciones descritas. Al igual que sentiríamos alegría si logramos aprobar un examen, nos reconciliamos con alguien a quien queremos o un ser querido logra sale bien de una operación quirúrgica.

–    La tristeza es un sentimiento pasajero podemos estar unas horas o días tristes y luego esto se pasa. La persona puede seguir sintiéndose triste pero puede hacer frente a su vida. Mientras que en la depresión la persona no se ve capaz de hacer frente a su vida, se siente abrumado y desesperado.

Depresión

–    Sin embargo una depresión es mucho más que la mera tristeza, engloba un conjunto de síntomas. La persona con depresión clínica no tienen siempre una razón lógica para sus pensamientos de dolor, por mucho que amigos y familiares le exhorten a salir de su estado esta persona no es capaz, tal como un diabético no puede decirle a su páncreas que produzca más insulina. Necesita ser tratado.

–    La depresión persiste en el tiempo partiendo de unos 15 días hasta meses o incluso años.

Para diferenciarlos:

Como un estado de ánimo de tristeza es uno de los síntomas de la depresión pero hay más, con la presencia de cinco o más sistemas unidos son reveladores para el médico de que la persona atraviesa un estado de depresión.

Según el DSM IV , es la presencia de cinco o más de estos síntomas lo que revelan un trastorno depresivo

  • La persona sufre un estado de tristeza la mayor parte del día o casi todos los días durante al menos un período de dos semanas
  • Anhedonia o disminución del interés o la capacidad de placer por todas o casi todas las actividades. Lo que ante le gustaba ahora ni le motiva casi cada día
  • Pérdida de peso sin hacer régimen, perdida de apetito casi cada día. O todo lo contrario mayor ingesta calórica y aumento de peso casi cada día
  • Insomnio, apenas dormir o todo lo contrario hipersomnia aumento de la horas de sueño o incluso no querer levantarse de la cama casi cada día
  • Agitación o todo lo contrario enlentecimiento psicomotores casi cada día
    Sentimientos de culpa, desazón, ideas irracionales casi cada día
  • Fatiga, cansancio pérdida de energía a diario
  • Disminución de la capacidad de concentración de atención y de decisión a diario
  • Pensamientos o ideas recurrentes sobre la muerte, ideas suicidas

Los síntomas no son debidos a los efectos de haber toma una sustancia como un medicamento o drogas o por otra enfermedad médica.

En caso de duelo o pérdida de un ser querido, el trastorno depresivo puede estar en juego si los síntomas duran más de dos meses o se da un notable deterioro funcional, ideas suicidas, enlentecimiento psicomotor síntomas psicóticos. Es aconsejable que en estos casos acudas a un experto.

Otra explicación de “la tristeza” desde otro punto de vista, no el DSM:

 

Fuente: http://blog.emagister.com/2012/04/20/psicologia-la-intencion-positiva-de-la-tristeza/ – http://depsicologia.com/tristeza-o-depresion/