Trastornos Afectivos – Depresión y Manía

Se caracterizan por la alteración del ánimo en el paciente como síntoma principal. En la depresión hay tristeza, la persona se siente culpable, desesperada e inútil.

Aura_color_wallpapers_hdLa manía lleva consigo un ánimo exaltado, expansivo, cambiante, que se altera según la depresión. Tratamiento Se considera como la mejor opción una terapia ambiental, acompañada del apoyo moral a la persona que se siente deprimida. Ansiedad Se presenta cuando tenemos un miedo vago por lo que podría ocurrir en el futuro.

Algunas posibles causas son: parientes y amigos, la salud, el embarazo, los problemas legales, los hijos, el envejecimiento, el trabajo, ascender en el trabajo y los exámenes. La depresión puede causar algunas reacciones físicas: palpitaciones, tensión, temblores, insomnio, transpiración y deseo de orinar más de lo normal.

El mejor tratamiento es la tranquilidad, el amor hacia el que sufre la ansiedad, mantener la alegría en su ambiente. Existen también medicamentos (Barbitúricos, Tranquilizantes mayores y tranquilizantes menores), pero no son recomendables a menos que el efecto de la ansiedad sea muy grave. Esquizofrenia Es considerado el más fuerte de los trastornos mentales. Se presenta por medio de problemas sentimentales, del pensamiento, de percepción, etc. La persona depende cada vez más de las demás. Los primeros síntomas suelen aparecer antes de que la persona sea adulta.

Tratamiento Se hacen psicoterapias, para adaptar el paciente al entorno. También se les proporciona la medicación antipsicótica, pero ésta no es muy efectiva para todos los esquizofrénicos. Amnesia Es la pérdida o incapacidad de la memoria, cuyo origen puede ser debido a trastornos orgánicos, como las lesiones en el cerebro, arteriosclerosis cerebral, o trastornos mentales funcionales, como la histeria. La amnesia puede ser total, con una completa pérdida de la memoria; parcial (desde un determinado momento hacia adelante en el tiempo, o desde un momento hacia atrás); lagunar (en un periodo de tiempo antes o después de un hecho traumático, frecuente en los accidentes); o sistemática, relacionada con un tipo determinado de experiencias.  La amnesia es más un síntoma que una enfermedad, y su tratamiento intenta determinar y eliminar sus causas básicas originales.

Autismo Es un trastorno grave de comunicación y conducta de la infancia que se desarrolla antes de los tres años de edad. El niño autista es incapaz de utilizar el lenguaje con sentido o de procesar la información que recibe del medio. Cerca de la mitad de los niños autistas son mudos, y aquellos que hablan, por lo general sólo repiten de forma mecánica lo que escuchan. El término autismo se refiere a su expresión ausente o perdida, aunque la connotación de alejamiento voluntario es inapropiada.

Tratamiento El tratamiento de elección es la educación especial, un aprendizaje intenso gradual y un control estricto de la conducta del niño. También se están probando tratamientos con fármacos como la fenfluramina y el haloperidol. Por lo general, el pronóstico es malo en aquellos niños autistas que permanecen sin hablar pasados los cinco años de edad. Los niños que hablan mejoran mucho y algunos de ellos se recuperan.

Fuente: http://psicologiayelser.blogspot.com.ar/2011/07los-trastornos-afectivos-depresion-y.html

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desQbre – Por qué tengo celos

Uno de los impulsos o emociones más intensos en el ser humano, y en las mujeres puede llevar desde inseguridad y obsesión hasta patologías de insospechadas consecuencias. Advertir su magnitud, saber reconocerlos y superarlos es más que oportuno. Celos normales o patológicos, en cualquier caso la gran mayoría de las mujeres ha sentido de manera esporádica o frecuente la inseguridad de sentir la pérdida de su pareja por distintas circunstancias. En el marco de una relación sentimental, el celo es la sospecha o inquietud de que alguien amado pueda mudar su cariño hacia otra persona. Desde la perspectiva clínica, los celos son un estado de suspicacia desde el cual una persona percibe, siente y cree, en el marco de una relación sentimental, que será desplazada por un rival, demandando exclusividad en una relación…

¿Por qué algunas mujeres son más celosas que otras? “Para comprender los celos en una persona debemos remitirnos a la propia historia del individuo y las vinculaciones del sujeto con las personas. Entendiendo sus circunstancias personales y su contexto, podríamos comprender las diferencias que hay entre personas normalmente celosas y aquellas patológicamente celosas”, afirma el psicólogo Rodrigo Torres.

Normales y patológicos

Torres discrimina cómo diferenciar los celos normales de aquellos llamados “enfermizos”, o patológicos por lo anormal del comportamiento. “Los celos son normales cuando existe un sano temor a perder la pareja, pero que sirve como impulsor de una relación más cuidada, protegida y placentera, resguardando y respetando la individualidad y autonomía de cada miembro. El temor exacerbado, la sensación recurrente de vulnerabilidad y la pérdida de límites entre el yo y el no-yo, configura un cuadro desde el cual la preocupación por el otro se va transformando en control”, señala el especialista, quien subraya sobre la relevancia del control como síntoma distintivo de una celopatía. “Cuando emerge el control, podemos pensar que nos encontramos en una situación anormal”, afirma el profesional.

Si en tu afán de controlar a tu pareja realizas algunos de las siguientes acciones pon atención, podrías estar presa de celos patológicos. En ocasiones el control puede ser sutil, como llamadas telefónicas sin aparente motivación; otras veces más explícito, como llamadas a intervalos regulares, preguntando dónde ha ido, recoger a la pareja en el trabajo; hasta llegar a una situación de evidente restricción, con control de movimientos, amistades, horarios, hasta una casi completa pérdida de autonomía por parte de la persona objeto de los celos.

Extremos

Seguridad total o inseguridad absoluta, el primer caso puede reflejarse en ausencia de celos y el otro en un avanzado nivel de ellos. “La celopatía más compleja o riesgosa es generalmente aquella que tiene un origen delirante. Ello, porque el delirio celotípico emerge como una realidad incontrastable para la persona que lo padece. Los delirios celotípicos se pueden observar en cuadros psicóticos, personalidades paranoides o narcisistas y requieren un abordaje especializado desde la salud mental. Sin pretender una taxonomía de los no celosos, hay por una parte quienes simplemente son indiferentes o no tienen un fuerte nivel de compromiso con la pareja, como para llegar a sentir disgusto frente a la posibilidad de la pérdida. Otras personas pueden comprometerse real y fielmente con los demás, valorando por sobre todo la autonomía y el libre albedrío”, concluye el experto.

El psicólogo también aborda otro aspecto de los celos, su distinto origen en el hombre y la mujer. “Los celos femeninos se manifiestan mayoritariamente cuando existe una percepción de que la pareja se vincula emocionalmente con un tercero; mientras, los celos masculinos se expresan en mayor medida ante la posibilidad de ver perdido el privilegio y exclusividad de tipo sexual”, advierte.

Pero cómo afectan los celos la vida cotidiana de la mujer y su pareja, “De muchas maneras. Basta pensar que los celos, en cualquier medida, reflejan cierto grado de restricción personal y del otro. La persona celosa se va enclaustrando cada vez más presa de sus ideas y sentimientos de vulnerabilidad; va perdiendo su autonomía y, dependiendo de la gravedad, sus acciones desplegadas con el fin de evitar el abandono real o imaginado de la pareja, van demandando cada vez más su propio tiempo y recursos. Evidentemente la persona cegada por los celos no necesariamente se da cuenta de ello, hasta que sus preocupaciones por el otro se convierten en obsesión, a la vez que hostilidad frente al mundo que sólo termina alejando cada vez más al ser amado”, sostiene Torres.

Pero los celos pueden ser superados con apoyo psicológico. “Cuando no existe una raíz psicótica de base, es posible que la educación en tolerancia, respeto y reconocimiento del otro funcionen bien. Para ello es especialmente recomendable una psicoterapia de enfoque sistémica, con algún complemento farmacológico que contenga la ansiedad. En trastornos psicóticos o de personalidad complejos, lo usual es la administración exclusiva de fármacos orientados a mitigar las elaboraciones delirantes que sostienen la celopatía”

Fuente: http://psicologiayelser.blogspot.com.ar/2012/02/el-abc-de-los-celos.html