Técnicas de estudio: ¿Qué se debe tener en cuenta a la hora de estudiar?

8446_shhhhh-quiet-everyone-study-wallpaperEl rendimiento académico depende de los conocimientos previos de los que se disponga, las aptitudes intelectuales del estudiante, su motivación, las técnicas y hábitos de estudio.  Aún así, existen numerosos factores a tener en cuenta en el momento de ponerse a estudiar. Es importante disponer de un lugar de trabajo adecuado, una rutina de estudio y eliminar numerosos  distractores de nuestro entorno. A continuación, se facilitarán algunas cuestiones a tener en cuenta a la hora de ponerse a estudiar.

¿Cómo ha de ser el lugar de trabajo?

  • A ser posible siempre se ha de intentar estudiar en el mismo lugar.
  • Silencioso.
  • Sin música, pero en el caso de hacerlo, clásica y sin voces, puesto que podrían interferir con el material estudiado.
  • La silla ha de ser cómoda, pero no en exceso. Evitar asientos muy mullidos, reclinables, etc. Una excesiva comodidad podría terminar por ser un factor que disminuya la concentración.
  • La iluminación preferiblemente natural o, si no, una luz directa sobre los apuntes acompañada de una luz ambiental en la habitación.
  • La temperatura preferiblemente entre los 18ºC y los 22ºC.

¿De que depende el que podamos concentrarnos y mantener la atención?

  • Factores externos (referente al ambiente):

Existen numerosos factores que determinan nuestra atención. Algunos dependen del tipo de letra y el texto (Por ejemplo, algo que esté escrito en negrita o en mayúsculas llamará más nuestra atención. El contraste entre estas partes y el resto del texto determinará nuestra atención, así como el hecho de si existan dibujos o no). Es más sencillo atender a algo novedoso, aunque si se repite el tema es más fácil retenerlo en la memoria, siempre y cuando no sea en exceso.

  • Distractores externos:

El ruido o una luz o temperatura poco adecuada dificultará la tarea, al igual que la ausencia de un horario o una rutina de estudio. Dejarse llevar por la pasividad o comodidad inicial podrá convertirse en un obstáculo importante. Realmente merece la pena realizar un esfuerzo hasta alcanzar cierta concentración, que después mantener no resultará tan difícil. Si el tema es excesivamente difícil o excesivamente fácil podrá complicar nuestra concentración, al igual que si resulta un tema monótono. Otro distractor será la existencia de otras cosas que nos interesen o motiven más.

  • Factores internos (referente al estudiante):

La atención dependerá en buena medida de nuestras necesidades e intereses, así como de nuestros hábitos y expectativas. Obviamente, aquello que nos interesa despierta mucho más nuestra atención.

  • Distractores internos:

La existencia de conflictos personales supone un enorme obstáculo en el momento de concentrarse. Es normal que otras preocupaciones centren nuestra atención cuando estamos estudiando. La ansiedad puede suponer otro obstáculo, en bajos niveles puede aumentar nuestro rendimiento, pero cuando se supera determinado umbral, puede suponer un problema para concentrarse. La falta de interés en el estudio o en la temática puede resultar un escollo. Un exceso de tareas, o la acumulación de las mismas, puede resultar también perjudicial para centrarse en el estudio. La fatiga física o psíquica puede disminuir nuestro rendimiento o evitar una buena concentración.  Por último y no menos importante, la falta de voluntad. Sin esta, será complicado rendir en el estudio. En numerosas ocasiones, la problemática en los estudios no reside en la aplicación de una metodología deficiente en el momento de enfrentarse con la tarea, si no que, como bien se mencionaba al principio del párrafo, puede deberse a una falta de concentración o motivación cuyo origen es mucho más profundo. En ese caso, lo más idóneo sería recurrir a la ayuda de un psicólogo que ayude a descubrir aquellas preocupaciones y conflictos internos que impiden poder estudiar con eficacia y tranquilidad.

¿Qué se puede hacer entonces para mantener una atención adecuada?

  • Eliminar todo aquello que nos distraiga a la hora de realizar nuestra tarea.
  • Planificar las horas de estudio: Es muy recomendable realizar un descanso de 10 minutos por cada hora de estudio, de lo contrario, nuestra atención y concentración se pueden ver mermadas. Este descanso facilita el paso de datos a la memoria a largo plazo, o lo que es lo mismo, facilita la asimilación de información y su aprendizaje.
  • Evitar una postura excesivamente cómoda (no estudiar en el sofá).
  • Lograr una tensión psicofísica adecuada, o sea, que exista una mínima tensión que facilite una concentración relajada. Un nivel de activación suficiente para que facilite la concentración y no termine por dificultarlo.
  • Estudiar en una habitación bajo unas condiciones adecuadas.
  • Procurar siempre estudiar en el mismo lugar.
  • Si existen otros problemas que nos inquietan y distraen, procurar resolverlos antes. Para ello podemos recurrir a la ayuda de un psicólogo, si es necesario.
  • Evitar caer en la monotonía. Se puede alternar la lectura con el subrayado y la realización de esquemas, o bien, sencillamente cambiar de asignaturas.
  • Tras la jornada de estudio o tras haber logrado determinados objetivos, procurar recompensarse. Por ejemplo, si te apetece un batido a mitad del estudio, esperar a terminar, y cumplir con los objetivos para tomarse el batido. Este evitará distracciones en medio del tiempo de estudio y funcionará como un refuerzo positivo una vez terminada la tarea.
  • Intentar ver el tema a estudiar con interés. Buscar el lado positivo, interesante o agradable a lo que se estudia, aunque esto no siempre resulta fácil.
  • Realizar ejercicios de concentración.
  • En caso de estar nervioso, llevar a cabo alguna técnica de relajación que, llegado el caso, podría ser enseñada por un psicólogo con formación en técnicas de relajación.

Técnicas para mejorar la concentración:

  • Realizar respiraciones lentas y centrar la atención en ellas.
  • Imaginar un lugar agradable y concentrarse en ese lugar.
  • Trazar mentalmente un triángulo, después un círculo, hacerlo desaparecer y repetir el proceso con varias figuras geométricas.

Técnicas para mejorar la motivación.

Es importante destacar que este tipo de técnicas no siempre resultan eficaces, puesto que, en ocasiones, la falta de motivación se debe a motivos mucho más profundos.

  • Buscar y proponerse objetivos a conseguir. Estos han de ser realistas y acordes a uno mismo.
  • Emplear técnicas activas de estudio, como el subrayado, la esquematización, etc. Cuanto más activo resulte el estudio, mayor implicación habrá por parte del estudiante y más se vivenciará el tema, con el consiguiente mejora en la retención de los datos.
  • Hacer del estudio un hábito. Llevarlo a cabo a la misma hora y en el mismo sitio.
  • Darse gratificaciones cuando los objetivos se hayan visto cumplidos. Los objetivos se habrá planificado previamente.
  • Realizar un sobreesfuerzo inicial. Si en los primeros días del curso se realiza un mayor esfuerzo, resultará más sencillo comprender los temas que se impartirán posteriormente y coger el ritmo de la clase y de estudio.
  • Procurar desarrollar la curiosidad. A veces algunas asignaturas se consideran un rollo por el profesor, la opinión de la clase, nuestros intereses, etc. Es aconsejable ver cuales son los motivos y procurar no coger la asignatura dando por hecho que es un rollo. Procura mirarla con curiosidad, buscar el lado interesante de la misma. En último caso, pensar que si se quiere aprobar y llegar a terminar el colegio, instituto o la carrera, no queda más remedio que aprobarla.
  • Procurar evitar distractores. Quita todo aquello que te distraiga de alrededor.
  • Intentar tener confianza en uno mismo. Este punto es muy fácil decirlo, ahora bien, llegar a tenerlo supone realizar un trabajo interior a largo plazo en algunos casos.

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Fuente: http://www.bienestarypsicologia.com/

desQbre – Cuando los niños y adolescentes no estudian

527880_373337546043064_272095272833959_1038068_2092238185_nUna de las quejas más frecuentes de los padres, hoy en día, es que sus hijos tienen dificultades en el estudio: sacan malas notas, no se ponen a estudiar, aunque se pongan parece que pierden el tiempo, e incluso pueden llegar a estudiar durante mucho tiempo y no ver sus esfuerzos recompensados.
Este problema es uno de los que más preocupan a los padres, pues si no adquieren desde pequeños este hábito parece que no lo adquirirán nunca. Pero esto no es así, cuanto antes lo adquieran y hagan suyo mejor, pero si no siempre se les puede enseñar.
Las dificultades en el estudio suelen venir por distintas causas:

      • carencia de hábitos de estudio;
      • dificultades en la realización de esquemas, resúmenes, estrategias de estudio y habilidades;
      • dificultades de aprendizaje;
      • carencia de técnicas de estudio prácticas: planificación, reglas mnemotécnicas…
      • estrategias de afrontamiento ante los exámenes.

Estas dificultades se pueden subsanar mediante un programa de técnicas de estudio, donde se trabaja básicamente:

      • comprensión de la lectura y lectura eficaz: muchas veces leemos sin enterarnos de nada, nos pasa a nosotros y les pasa a ellos. Mediante estas técnicas se les enseña no solo a comprender lo que se lee, sino a sacar conclusiones propias y a interiorizar lo leído.
      • técnicas de subrayado: muchas veces les decimos que tienen que subrayar lo importantes, para poderselo estudiar, pero no les enseñamos lo que es importante.
      • el esquema: diferentes tipos y formas de realizarlo. EL objetivo es que pueda integrar estas formas de esquemas para que pueda realizar su propio modelo que le sea útil.
      • técnicas de memoria: consiste en la explicación de los diferentes tipos de memoria y ejercicios para practicar y mejorarla.
      • estrategias para tomar apuntes de forma adecuada: no consisten transcribir literalmente lo que los profesores dicen, sino en tomar notas sobre lo que nos estén explicando que nos sirvan para su posterior estudio.

los-ninos-pequenos-coloridos-y-la-sonrisa-con-bandera - desQbre webAdemás de todo esto, es importante motivar al niño o adolescente en su trabajo, y para ello se deben establecer normas claras desde el principio, para que el niño valore el trabajo y nuestro espacio, siendo consciente de que los estudios no es un tema en el que se pueda negociar. Los padres se deben involucrar en el control de sus tareas, estableciendo horarios, control de deberes, tiempo de estudio y premiando lo adecuado, según la edad del hijo, claro está. También debemos dedicarle tiempo y atención, tranquilamente y con paciencia.  Si queremos motivar a un chaval no debemos usar etiquetas: los niños no “son malos”, sino que “se comportan mal”; el “ser” no se puede cambiar, la conducta se elige y por lo tanto, le hacemos ver ue puede cambiar y que está en su mano, haciéndole responsable de sus actuaciones.

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desQbre – Cómo ayudar a un niño a hacer frente a la timidez

La mayoría de los niños pequeños son  tímidos en algunas situaciones, como su primer día de guardería o preescolar.  Algunas familias también manifiestan una tendencia hacia la timidez. Es buen  indicio que un niño pequeño se muestre un poco tímido; así se confirma que el  niño sabe distinguir entre los seres queridos y los desconocidos. Pero la  timidez ocasiona problemas cuando impide que los niños entablen amistad o  participen en el juego y otras actividades de aprendizaje. Los padres de  familia y maestros pueden ayudar a los niños tímidos a sentirse más a gusto en  situaciones sociales.

Los padres de familia pueden hacer el  trabajo preliminar.

  • Diga a menudo a su hijo cuánto lo quiere y lo contento que lo hace tenerlo de hijo.
  • Ofrezca apoyo a su hijo en situaciones nuevas. Quédese cerca y deje que el niño observe a un grupo para luego unirse a ellos. Dígale que usted comprende que puede       ser difícil conocer a personas nuevas.
  • Haga actuaciones de papeles con su hijo si éste encuentra dificultades. Practique cosas para hacer o decir en situaciones nuevas.
  • Comunique a su hijo que usted está seguro que él podrá resolver muchos problemas por su cuenta, pero que usted está cerca si lo necesita.
  • Arregle citas para que su hijo pueda jugar con un niño amistoso de la misma edad.
  • Busque oportunidades de jugar con otros niños haciendo una actividad que el niño       conoce y puede hacer con confianza. Tal vez sepa nadar bien o construir fácilmente estructuras con bloques.
  • Nótelo y coméntelo cuando su hijo maneja exitosamente una situación social en que podría sentirse incómodo.

Los maestros son clave.

  • Evite decir que un niño es tímido en su presencia o frente a otros niños.
  • Reasegure al niño diciéndole que usted está cerca para ayudar. Dígale que usted       comprende que puede sentirse incómodo en un lugar nuevo o cuando sus padres no están presentes. Diga: “A veces lleva tiempo acostumbrarnos a lugares y personas nuevas”.
  • Deje que el niño observe al grupo por un rato antes de animarlo a acercarse a otro       niño.
  • Sugiera frases que el niño puede usar cuando quiere unirse a un grupo: “¿Qué están       construyendo?”, o: “¿Puedo ayudarlos con eso?”
  • Intervenga para ayudar si el niño parece estar ‘perdido’ o se ha retirado en su clase. Por ejemplo, sugiera una tarea concreta que puede hacer con otro niño o con un       grupo, la cual requiera de sus intereses o talentos.
  • Tenga en cuenta que un niño puede sentirse incómodo recibiendo atención pública, aunque sea positiva. Coménteselo en privado cuando maneja exitosamente una       situación social.
  • Discuta sus preocupaciones con los padres de un niño que sigue retirado. Si la timidez continuada parece impedir el aprendizaje o las amistades, considere consultar a un asistente social o consejero de niños.

Fuente: http://illinoisearlylearning.org/tipsheets-sp/shy-sp.htm