desQbre – Cómo prevenir el abuso sexual en niños

Los estudios hablan de que 1 de cada 5 niños es víctima de abuso sexual teniendo en cuenta a niños de todas las edades, razas, clases sociales y religiones. El 86% ocurre por personas cercanas al entorno del niño aprovechando la confianza de este. Es muy difícil proteger al 100% a nuestros hijos pero sabemos que si prevenimos a los niños y les enseñamos unas reglas básicas ellos mismos pueden poner trabas al abusador o pedir ayuda cuando les haya pasado. Es importante que lo cuenten porque si trabajamos psicológicamente con el niño al poco de ocurrir el abuso, no tiene por qué dejar secuelas en su vida futura.
 
El modo de transmitirle estas reglas de prevención debe ser adecuado ya que se trata de niños pequeños que no tienen un conocimiento de la sexualidad adulta (y no tienen porqué tenerlo en un principio). No podemos dar información que no estén preparados para conocer ya que esto puede confundirles y tener consecuencias para ellos.
 
Algunos organismos europeos y españoles se han reunido para crear unas pautas educativas básicas que enseñar a nuestros pequeños y poder prevenir así el abuso sexual. Se ha creado para esto la regla de Kiko que enseña a los niños dónde otras personas no pueden tocarle, cómo reaccionar si les pasa y a quien dirigirse para pedir ayuda. Se acompaña de un cuento “Kiko y la mano” y de un video de animación.
 
La regla de Kiko tiene 5 puntos a través de los cuales podemos iniciar una conversación con nuestros hijos:
 
1. Tu cuerpo es tuyo: Es necesario que enseñemos a los niños que su cuerpo les pertenece y nadie puede tocarles sin su permiso. Deben conocer el nombre correcto de cada parte del cuerpo y diferenciar las partes “privadas”. Aunque nos resulte molesto porque puedan negarse a dar un beso a un conocido o familiar, deberíamos enseñarles que tienen derecho a decir “no” a un contacto físico que no les guste ya que recordamos que el abuso puede venir de una persona a la que incluso quieran. Hay que enseñarles que ante un contacto físico inadecuado deben alejarse y contárselo a una persona de confianza.
 
2. Buena forma de tocar- mala forma de tocar: Los niños pueden no diferenciar las formas apropiadas de las inapropiadas de tocar, por ello la regla de Kiko les pone una norma clara: la ropa interior. Esta siempre delimita las partes íntimas por lo que no deben permitir que nadie toque o mire sus partes privadas o que les pidan que miren o toquen las partes privadas de otra persona. Como podemos imaginar ciertas conductas de higiene pueden llevarles a error por lo que resulta fundamental crear un ambiente de confianza en el que ellos puedan pedir ayuda a un adulto que compruebe si se trata de un comportamiento aceptable.
 
 
3. Secretos buenos-secretos malos: El secreto es la base sobre la que se ejerce el abuso sexual, los psicólogos encontramos a menudo que el secreto puede hacer más daño que el abuso en sí. Los abusadores suelen inculcar el secreto del abuso en los niños lo que hace que se perpetúe en el tiempo sin que nadie pueda sacarle de la situación. La manera de evitar esto es enseñar a nuestros hijos la diferencia entre “secretos que hacen sentir bien” y “secretos que hacen sentir mal”. Por ejemplo: guardar en secreto un regalo para mamá hasta el día de su cumpleaños es un secreto que nos hace sentir bien pero tener en secreto algo que nos pone tristes es un secreto malo. Los secretos malos siempre hay que contarlos a una persona de confianza (familiar, maestro, médico..)
 
4. La prevención y la protección son responsabilidades que incumben al adulto: Aunque los niños pequeños no tengan del todo instaurado el significado de lo sexual, cuando sufren un abuso pueden percibir que lo que les ha pasado “no está bien” y sentir vergüenza o culpabilidad. Por esto, debemos facilitar un ambiente de comunicación en el que puedan abrirse sin miedo a represalias ya que un niño/a nunca es el responsable de un abuso. Los adultos debemos estar atentos al comportamiento de los niños y permitir que nos puedan hablar de estos temas en cualquier momento.
 
5. Otros consejos útiles:
· Debemos enseñar a los niños qué adultos forman parte de su red de seguridad, a quiénes puede pedir ayuda.
· No olvide el proceso que utilizan los abusadores para ganarse al niño/a: debemos acostumbrarlos a que nos cuenten si en su entorno alguien les ofrece regalos sin motivo aparente, les piden que tengan secretos o trata de quedarse a solas con ellos.

 

· Enseñe a los niños reglas sobre el contacto con extraños: No subir a un coche de un extraño, no aceptar obsequios o invitaciones de un extraño…
· Facilite a su hijo el conocimiento de profesionales que pueden ayudarle: el médico, profesor, psicólogo, policía… Igualmente puede poner a su disposición los números 116111 y 900 20 20 10 de ayuda a niños y adolescentes en riesgo. Estos teléfonos son gratuitos, confidenciales y atendidos por profesionales.
 
Cómo actuar si sospechas un abuso: En caso de que el niño/a cuente un abuso o lo sospechemos por ciertos comportamientos, no te enfades con tu hijo/a y evita interrogarle, sobre todo no podemos preguntar por qué ha sucedido (nunca hay un motivo que el niño pueda entender). Intenta no mostrar tu malestar delante del niño, este le dará un valor a lo sucedido en función de lo que vea reflejado en ti y de esta reacción dependerá su sentimiento de culpa o el que pueda ocultar información. Tranquiliza al niño/a diciendo que tomarás medidas para que no suceda más y ponte en contacto con alguien que pueda ayudarte (psicólogo, médico, policía…). En España puedes llamar al teléfono ANAR de 91 726 01 01 o al 600 50 51 52 ambos atendidos por profesionales 24 horas que pueden ayudar y orientar a adultos que conocen una situación de riesgo de un menor. Es un servicio totalmente confidencial.
Si sospechas que esto está sucediendo a un menor de tu entorno, sobre todo no hagas oídos sordos, como adultos tenemos la obligación de proteger a los menores ya que ellos no cuentan con recursos suficientes para hacerlo.
 
 

desQbre – Los Mecanismos de Defensa

Los mecanismos de defensa (o estrategias de afrontamiento) son procesos psicológicos automáticos que protegen al individuo frente a la ansiedad y las amenazas externas (como una situación embarazosa) o internas (como puede ser un recuerdo desagradable). El individuo suele ser ajeno a estos procesos.

TIPOS DE MECANISMOS

Estos mecanismos han sido divididos en niveles:

Mecanismos que provocarán una óptima adaptación ante acontecimientos estresantes:

  • Afiliación: El individuo, ante una amenaza interna o externa, busca ayuda y apoyo en los demás.
  • Altruísmo: El individuo se enfrenta a conflictos emocionales dedicándose a satisfacer las necesidades de los demás.
  • Anticipación: El individuo, ante amenaza interna o externa o conflicto, anticipa las consecuencias y considera de forma realista soluciones alternativas.
  • Autoafirmación: El individuo se enfrenta a conflictos emocionales expresando directamente sus sentimientos de forma no manipuladora.
  • Autoobservación: El individuo se enfrenta a amenazas internas o externas reflexionando sobre sus propios pensamientos, sentimientos, motivaciones, … y actuando de acuerdo con ellos.
  • Sentido del humor: El individuo se enfrenta a conflictos emocionales haciendo hincapié en los aspectos divertidos o irónicos de los conflictos o situaciones estresantes.
  • Sublimación: El individuo se enfrenta a las amenazas canalizando sentimientos o impulsos potencialmente desadaptativos en comportamientos socialmente aceptables (deportes).
  • Supresión: El individuo se enfrenta a los conflictos emocionales evitando intencionadamente pensar en problemas, deseos, sentimientos que le producen malestar.

Mecanismos que permiten mantener fuera de la consciencia lo desagradable:

  • Abstención: El individuo se enfrenta a conflictos emocionales empleando palabras con el propósito simbólico de negar o plantear enmiendas a pensamientos, sentimientos o acciones.
  • Disociación: El individuo se enfrenta mediante una alteración temporal de las funciones de integración de la conciencia.
  • Formación reactiva: Se enfrenta sustituyendo los comportamientos, sentimientos, pensamientos inaceptables por otros opuestos.
  • Intelectualización: Se enfrenta generalizando o implicándose en pensamientos excesivamente abstractos para minimizar sentimientos que le causan malestar.
  • Represión: Se enfrenta expulsando de su consciencia (haciendo inconscientes) sentimientos o deseos que le producen malestar.

Nivel de distorsiones de la imagen de uno mismo de los demás para no perder autoestima o ganarlo:

  • Devaluación: en momentos de conflicto emocional, el individuo se enfrenta atribuyendo cualidades exageradamente negativas a los demás.
  • Idealización: El individuo se enfrenta a situaciones de amenaza interna o externa atribuyendo cualidades exageradamente positivas a los demás.
  • Omnipotencia: El individuo actúa ante conflicto pensando o actuando como si dispusiera de poderes o capacidades especiales y fuera superior a los demás.

Mecanismos que permiten mantener situaciones de estrés fuera de la consciencia sin ser atribuidos a causas erróneas:

  • Negación: El individuo se enfrenta negándose a reconocer aspectos dolorosos de la realidad externa o de nuestro interior. En caso de darse una total negación de la realidad se denominaría Negación Psicótica.
  • Proyección: El individuo se enfrenta atribuyendo incorrectamente a los demás sentimientos o pensamientos propios que le resultan inaceptables.
  • Racionalización: El individuo se enfrenta inventando sus propias explicaciones, tranquilizadoras pero incorrectas, para encubrir verdaderas motivaciones que rigen sus pensamientos o acciones.

Nivel caracterizado por una enorme distorsión de la realidad:

  • Fantasía autista: El individuo se enfrenta a situaciones de amenaza interna o externa mediante fantasías excesivas que sustituyen la resolución del problema.
  • Polarización: El individuo tiende a verse a en o a los demás como totalmente buenos o malos sin conseguir integrar las cualidades positivas y negativas de cada uno.

Mecanismos de enfrentamiento a amenaza mediante acción o retirada:

  • Agresión pasiva: El individuo se enfrenta con reacción agresiva interna sin que el otro llegue a percibirla, es como una máscara que esconde hostilidad y resentimiento. Puede ser simplemente una respuesta de supervivencia de un subordinado ante un jefe, que no tiene otra forma más abierta de autoafirmación.
  • Quejas o rechazo de ayuda: El individuo expresa quejas o peticiones de ayuda que esconden rechazo y hostilidad, y que luego se expresan con rechazo o desagrado a cualquier ofrecimiento de ayuda.
  • Retirada apática: Individuo que en vez de enfrentarse, simplemente se retirada sin dar muestras de cambios en sus sentimientos.

Todos estos mecanismos los utilizamos todos como medio de supervivencia, sin embargo, un uso extremo de alguno de ellos sería  desencadenador de trastornos.

Fuente: http://www.vidaysalud.com

desQbre – El Valor del Silencio

Las personas pueden ser más apreciadas por sus silencios que por sus palabras, porque saben escuchar.

El silencio puede ser más elocuente que cualquier palabra. Por ejemplo, en una situación límite el silencio es el que confirma el desenlace.

La gente no sabe disfrutar del silencio, que es algo que no tiene precio, sin embargo están dispuestos a gastar para escuchar ruidos molestos.

Muchos tienen dificultades para relacionarse porque tienen miedo de no saber qué decir, no se dan cuenta que para agradar es mejor no decir nada y conservar el misterio.

La naturaleza tiene silencios que son sagrados, cuando parece que hasta los pájaros dejan de cantar y la brisa deja de soplar para no quebrarlo.

Vivimos rodeados de ruidos que nos obligan a mantenernos alejados de nosotros mismos y nos mantienen pegados a las cosas; intentando tapar con música los ruidos de la calle o con conversaciones triviales hablando por teléfono y arriesgando la vida por estar desatentos.

Las cosas superficiales son ruidosas para destacarse porque están vacías de contenido; en cambio, lo que es esencial y verdadero permanece en el silencio.

Los grandes momentos exigen silencio para poder estar atentos, no distraerse y concentrarse en los significados.

Los cultos religiosos son silenciosos porque solamente en silencio está lo sagrado; el espacio entre los pensamientos; nuestra interioridad; la eternidad y el ser verdadero.

El silencio expresa mejor los sentimientos que las palabras, porque el que mucho dice poco siente.

Las palabras hieren pero el silencio es piadoso y misericordioso.

La música se expresa en función del silencio que la precede y en los momentos de mayor dramatismo es más elocuente el silencio que la música.

El ruido caótico define a una civilización como desordenada, salvaje y subversiva, que es cuando los individuos no tienen ninguna consideración hacia el otro.

El ruido es la barrera que se interpone en la comunicación social, produciendo interferencias, malos entendidos, errores, falsas interpretaciones, desavenencias, litigios, discusiones y hasta violencia física; y el silencio suele expresar con claridad los sentimientos.

El miedo a relacionarse impide hacer silencio y obliga a aturdir al otro con palabras vacías de contenido que sólo consiguen alejarlo.

Más allá de nuestros pensamientos está el silencio que puede experimentarse en la meditación como algo profundo y anhelado.

El silencio predispone a la calma y a la reflexión, es el lugar de las mejores ideas, la fuente de la creatividad.

El silencio es más real que las cosas porque es el canal que permite el surgimiento de lo verdadero.

El que ante una ofensa se queda en silencio desarma a su agresor, lo descoloca y lo inhibe y además se adueña de la situación.

El silencio es el perdón y la posibilidad de ser perdonado y es el único modo de guardar secretos.

La paradoja del silencio es que se destaca por la ausencia de ruidos, deja huellas aunque sea una incógnita, tranquiliza y produce sosiego aunque nadie lo note y sin ruido deja más lugar para la imaginación.

Sólo vale la pena romper el silencio para agradecer, porque las palabras nunca pueden expresar fielmente lo que estamos pensando.

El silencio es la mejor plegaria, el mejor camino hacia el autoconocimiento, la vía recta a la divinidad.

La muerte debe ser por fin el silencio tan deseado, que nos permita crear un mundo nuevo.

Fuente: http://psicologia.laguia2000.com

desQbre – La Competencia Social en los niños.

¿Qué es la competencia social?

incertidumbreLa capacidad de una persona de llevarse bien con otras personas se llama la competencia social. La competencia social de un niño puede verse afectada por su capacidad de comunicarse con otros niños y con adultos. Las percepciones de un niño o niña sobre sí misma en relación con su familia, sus compañeros y el mundo, también afectan su competencia social.

¿Por qué es tan importante la competencia social durante la niñez?

La capacidad de un niño pequeño de relacionarse con otros niños contribuye mucho a todos los aspectos de su desarrollo. El éxito que experimenta un niño al relacionarse con otras personas podría representar “el mejor factor de predicción durante la infancia sobre la adaptación durante la edad adulta”, señala W. W. Hartup. Por ejemplo, “Los niños que por lo general no caen bien a sus compañeros, que manifiestan agresividad y perturban las actividades de la clase, que no pueden conservar buenas amistades con otros niños y que no pueden establecerse en el grupo de sus compañeros, corren riesgos graves” (Hartup, 1992, pág. 1). Una gran cantidad de investigación durante los últimos 20 años sugiere que los niños que no manifiestan un nivel básico de competencia social para los 6 años de edad, podrán tener problemas con las relaciones durante la edad adulta (Ladd, 2000; Parker y Asher, 1987). Los riesgos a largo plazo para un niño que no puede relacionarse bien con otros niños podrían incluir una mala salud mental, bajos logros académicos y otras dificultades en la escuela y un historial de problemas con el trabajo (Katz y McClellan, 1997).

Por otro lado, es probable que un niño goce de una mejor salud mental y relaciones más fuertes y que tenga más éxito en la escuela y el trabajo si tiene muchas oportunidades de fortalecer su competencia social jugando, conversando, resolviendo los desacuerdos y colaborando con compañeros y adultos. No es necesario que el niño tenga muchísimos amigos. La calidad importa más que la cantidad en las amistades de los niños. Si tienen al menos un amigo íntimo, los niños usualmente tienden a incrementar sus sentimientos positivos hacia la escuela con el paso del tiempo (Ladd, 1999). Es posible que algunos simplemente sean más tímidos, más inhibidos o más cautelosos que otros. Se puede hacer a los niños sentirse muy incómodos al empujarlos a relacionarse con los compañeros. Un niño o niña probablemente superará la timidez si los adultos en su vida manejan la situación con tranquilidad y comprensión, a menos que su timidez extremada le impide gozar de muchas de “las cosas buenas de la vida” como fiestas, comidas con las familiares o excursiones.

¿Cómo desarrolla un niño la competencia social?

El desarrollo social de una persona comienza al momento de nacer. Hasta las criaturas recién nacidas empiezan a interactuar con las personas que las rodean al responder a las voces y al llorar para comunicarles a los cuidadores que necesitan algo. Los bebés miran a la gente a los ojos y sonríen a quienes los alimentan, los cargan o juegan con ellos.

Los adultos y los niños mayores, sin querer o no, sirven como modelos para los niños más pequeños sobre cómo comportarse hacia otras personas. De hecho, lo que los niños pequeños observan a otras personas hacer, tiene una gran influencia en su comportamiento social.

La mayoría de los niños experimentan un gran aumento en sus habilidades sociales durante la etapa preescolar. Es importante tener en cuenta que los niños de la misma edad, tal vez no tengan el mismo grado de competencia social. La investigación demuestra que los niños tienen personalidades y temperamentos distintos desde el nacimiento. Algunos niños hacen frente a desafíos especiales al interactuarse con compañeros y adultos. Un niño con un impedimento visual tal vez no pueda “leer” los gestos y expresiones faciales de los compañeros. Un niño con dificultades del oído, el habla o el lenguaje podría tener problemas con las conversaciones diarias que ayudan a los niños a entablar amistades.

Las relaciones dentro de la familia también pueden afectar el comportamiento social de un niño. Un comportamiento apropiado o efectivo en una cultura podría ser menos apropiado o efectivo en otra. Por lo tanto, los niños de diversas herencias culturales y familiares, podrían necesitar ayuda para superar sus diferencias y para hallar maneras de aprender unos de otros y de gozar de su compañía. Los maestros podrían ayudar al crear en sus aulas comunidades abiertas y francas donde se aceptan las diferencias.

Mucha investigación sugiere que el juego de aparentar puede contribuir al desarrollo social e intelectual de los niños pequeños. Cuando hacen la cuenta de ser otra persona u otra cosa, practican asumir puntos de vista ajenos. Cuando juegan aparentando juntos, los niños frecuentemente se turnan, discuten para llegar a acuerdos y toman decisiones cooperativas. Tales hallazgos sugieren que los niños en programas de cuidado deberían tener oportunidades regulares del juego social y el juego de aparentar. Los maestros podrían observar y vigilar las interacciones de los niños.

¿Cómo se puede evaluar la competencia social de un niño?

La lista de verificación de más abajo se creó para ayudar a maestros y cuidadores a comprobar si la competencia social de un niño se está desarrollando bien. Esta lista no está destinada a prescribir el comportamiento social correcto, sino a ayudar a los maestros a observar, comprender y apoyar a los niños cuyas habilidades sociales todavía se están formando. La lista se basa en la investigación sobre los elementos de la competencia social de niños pequeños y en estudios que comparan el comportamiento de niños que caen bien a sus compañeros, con el de otros que no les caen tan bien. (Katz y McClellan, 1997; Ladd y Profilet, 1996; McClellan y Kinsey, 1999).

La lista abarca muchos atributos que indican el desarrollo social adecuado si usualmente caracterizan al niño. La enfermedad, la fatiga u otros factores de estrés podrían ocasionar variaciones a corto plazo en la aparente competencia social de un niño. Tales dificultades tal vez solamente duran unos días. Se sugiere que los maestros y cuidadores evalúen a cada niño a partir de su frecuente contacto directo con el niño, su observación del mismo en una variedad de situaciones e información aportada por sus padres y otros cuidadores.

Si un niño parece manifestar la mayoría de los atributos de la lista, probablemente no necesitará ayuda especial para superar las dificultades ocasionales. Por otro lado, un niño que manifiesta pocos atributos de la lista podría sacar provecho de estrategias iniciadas por los adultos y destinadas a ayudarlo a entablar relaciones más satisfactorias con otros niños.

Lista de verificación de atributos sociales

I. Atributos individuales

El niño:

  • Usualmente tiene buen estado de ánimo.
  • Usualmente viene al programa de buena gana.
  • Usualmente hace frente adecuadamente a los rechazos y otras decepciones.
  • Evidencia tener interés en otras personas.
  • Manifiesta la capacidad de tener empatía.
  • Demuestra tener un sentido del humor.
  • No parece tener sentimientos extremos de soledad.

II. Atributos de habilidades sociales

El niño: 

  • Se relaciona en formas no verbales con otros niños sonriendo, diciendo adiós con la mano, meneando la cabeza, etc.
  • Espera una respuesta positiva al acercarse a otras personas.
  • Expresa sus deseos y preferencias claramente; menciona los motivos de sus acciones y posturas.
  • Sostiene sus propios derechos y necesidades de una forma apropiada.
  • No se deja intimidar fácilmente cuando otros niños lo acosan.
  • Expresa las frustraciones y el enojo efectivamente, sin discusiones que se intensifican y sin lastimar a otras personas.
  • Puede acceder a grupos mientras están jugando o trabajando.
  • Entra en una conversación ya en marcha sobre cierto tema; hace contribuciones relevantes a actividades ya en marcha.
  • Mantiene relacionas positivas con uno o dos compañeros; manifiesta la capacidad de interesarse sinceramente por ellos, y los extraña si están ausentes.
  • Tiene intercambios con otras personas donde tanto ofrece como recibe información, sugerencias o materiales.
  • Negocia y hace compromisos con otras personas de maneras apropiadas.
  • Puede conservar amistades con uno o más de sus compañeros, aún después de tener desacuerdos.
  • No llama la atención sobre sí mismo de maneras inapropiadas.
  • Acepta a compañeros y adultos que tienen necesidades especiales y goza de su compañía.
  • Acepta y goza de la compañía de compañeros y adultos que pertenecen a etnias distintas de la suya.

III. Atributos de las relaciones con los compañeros

El niño:

  • Usualmente es aceptado por otros niños en vez de ser descuidado o rechazado.
  • Usualmente es respetado por otros niños en vez de ser temido o evitado.
  • A veces es invitado por otros niños a unirse a sus juegos, sus amistades o su trabajo.
  • Es mencionado por otros niños como amigo suyo o una persona con quien les gusta jugar o trabajar.

Referencias:

  • Hartup, W. W. (1992). Having friends, making friends, and keeping friends: Relationships as educational contexts. ERIC Digest. Champaign, IL: ERIC Clearinghouse on Elementary and Early Childhood Education.
  • Katz, L. G., & McClellan , D. E. (1997). Fostering children’s social competence: The teacher’s role. Washington, DC: National Association for the Education of Young Children.
  • Ladd, G. W. (1999). Peer relationships and social competence during early and middle childhood. Annual Review of Psychology, 50, 333-359.
  • Ladd, G. W. (2000). The fourth R: Relationships as risks and resources following children’s transition to school. American Educational Research Association Division E Newsletter, 19(1), 7, 9-11.
  • Ladd, G. W., & Profilet, S. M. (1996). The child behavior scale: A teacher-report measure of young children’s aggressive, withdrawn, and prosocial behaviors. Developmental Psychology, 32(6), 1008-1024. EJ 543 361.
  • McClellan, D. E., & Kinsey, S. (1999) Children’s social behavior in relation to participation in mixed-age or same-age classrooms. Early Childhood Research & Practice [Online], 1(1). Available: http://ecrp.uiuc.edu/v1n1/mcclellan.html.
  • Parker, J. G., & Asher, S. R. (1987). Peer relations and later personal adjustment: Are low-accepted children at risk? Psychological Bulletin, 102(3), 357-389.

Fuente: http://www.illinoisearlylearning.org/faqs/socialcomp-sp.htm

desQbre – La Creatividad y los juegos

La creatividad es la forma más libre de expresión propio, y para los niños, el proceso creativo es más importante que el producto terminado. No hay nada más satisfactorio para los niños que poder expresarse completamente y libremente. La habilidad de ser creativo ayuda a consolidar la salud emocional de sus niños. Todo lo que los niños necesitan para ser verdaderamente creativos es la libertad para comprometerse por completo al esfuerzo y convertir la actividad en la cual estan trabajando en algo propio. Lo importante de recordar en cualquier actividad creativa es el proceso de la expresión propia. Las experiencias creativas ayudan los niños expresar y enfrentar sus sentimientos. La creatividad también fomenta el crecimiento mental en niños porque provee oportunidades para ensayar nuevas ideas y probar nuevas formas de pensar y de solucionar problemas. Las actividades creativas ayudan a reconocer y a celebrar el aspecto único y la diversidad de sus niños así como también ofrecer oportunidades excelentes para individualizar sus actos como padre y enfocar en cada uno de sus niños.

Oportunidades para La Creatividad Para satisfacer la necesidad de sus hijos de ser creativos y de expresión propio, asegurase de proveer actividades basadas en sus intereses e ideas. Aprenda a escuchar atentatmente lo que le estan diciendo sus hijos. Ofreceles un gran rango de materiales y de experiencias creativos: el trazar, la pintura, la fotografía, la música, los viajes a los museos o parques zológicos, trabajar con el alambre, la arcilla, el papel, la madera, el agua, las sombras y más. Dele tiempo a su hijo tiempo suficiente para explorar los materiales y para seguir sus ideas. No se olvide de darles tiempo de hablar de estas ideas con otra gente, ambos adultos como los niños.

Variedades de ExperienciasBuscan maneras de proveer experiencias multi-étnicas, multi-culturales y otras experiencias de la comunidad para los niños. En cuanto más experiencias con variedad que tengan los niños el rango de su expresión creativo será más amplio. En cuanto más experiencias personales tengan los niños con otra gente y situaciones fuera de su propio ambiente, más material tendrán para incorporar en sus juegos.

Trampas de CreatividadAunque entiendan y aprecian las ventajas de la expresión creativa, algunos padres y profesores tienen dificultidades de animar tal expresión. Tal vez no se sienten ellos mismos no se sienten creativos o estan incómodos con el lío y los materiales. Es mejor dejar que su niño explica su creación en vez de advinar lo que es. Intente de no juzgar, evaluar o comparar las expresiones creativas de sus hijos. Una poca de asistencia y dirección pueden ser de ayuda, pero tengan cuidado de no interferir con las exploraciones creativas de sus niños.

Fomentando el Proceso Creativo Para fomentar el proceso creativo, anime a sus hijos hacer sus propias decisions. Deles las oportunidades frecuentes y bastante tiempo para experimentar y explorar los materiales expresivos. Lo que sus niños aprenden y descubren de sí mismos durante el proceso creativo es lo más importante. Demuestre su apoyo para el proceso creativo apreciando y ofreciendo apoyo para los esfuerzos de sus niños. La independencia y el control son componentes importantes en el proceso creativo. Esto es especialmente cierto cuando esta trabajando con los niños con inhabilidades.

Los Juegos Creativo Uno de los tipos más importantes de actividad creativa para los niños es juego creativo. El juego creativo se expresa cuando los niños utilizan materiales familiares en nuevas maneras o de formas poco usual, y cuando los niños interpretan papeles y los juegos imaginativos. Nada da refuerzos al espíritu creativo y alimenta el alma de un niño como darle bloques grandes de tiempo durante el día para juegos espontáneos, inventados por los niños mismos. Pero muchos padres subestiman el valor del juego en las vidas de niños, olvidándose de que los juegos fomentan el desarrollo físico, el mental y el social. Los juegos también ayudan a los niños expresarse, y enfrentar a sus sentimientos. También ayudan a desarrollar la perspectiva única y estilo individual la expresión creativa de cada niño. Además, los juegos son una oportunidad excelente para integrar e incluir a niños con inhabilidades.         Evite de dominar los juegos. Deben ser el resultado de las ideas de los niños y no dirigidos por el adulto. Intente fomentar las capacidades de sus niños de expresarse a través de juego. Intente ayudar a sus hijos basar sus juegos en sus propias inspiraciones, no las suyas. Su meta es estimular los juegos y animar la satisfacción de los niños jugando con otros o consigo mismos. Preste atención al juego, planee para él, y anímalo. Aprenda como extender el juego de los niños con sus comentarios y preguntas. Intente de estimular ideas creativas animando a los niños que creen nuevas formas de utilizar materiales. Intente de mantenerse abierto a ideas nuevas y originales y animar a los niños que busquen más que una solución o respuesta. Evite los juguetes y las actividades que explican todo a los niños y que no dejan nada a la imaginación.

Fuente: http://www.pbs.org/wholechild/spanish/parents/play.html

 

desQbre – La comunicación entre la familia y el colegio.

Lazos estables y de calidad entre la familia de un niño y los otros cuidadores es esencial. Asegurasé de que las líneas de comunicación entre el cuidador o el profesor de su niño y usted esten ampliamente abiertas. Busque oportunidades de saber que esta sucediendo cuando su hijo esta en un centro infántil o en la escuela. Aproveche la ocasión de hablar con los cuidadores durante la llegada y la salida de su niño del centro infántil o la escuela. Estas charlas breves sobre su hijo, su interacción con los amigos o la familia, y sus actividades hacen mucho para construir lazos de confianza entre usted y el cuidador o el profesor. Asegurasé de mantener corriente los cuidadores del progreso positivo o cualquier problema de lo cual deben estar enterados. Las reuniones y los eventos sociales también ayudan a crear un clima de confianza entre las familias y los profesores. Utilice las conferencias de padre-profesor programadas como un tiempo para escuchar que realmente esta pasando en la escuela.

Escuchando ActivamenteLa base para la comunicación es la habilidad de escuchar. Cuando usted asume el papel de una persona que esta escuchando activamente, usted esta comunicando a la persona que esta hablando que usted ha oído correctamente, entendido lo que ha dicho y que le importa. Durante una conferencia de padre-profesor, por ejemplo, mantenga siempre el buen contacto visual. Trata de no estar distraído o agitado, y mantegase concentrado en lo que está diciendo el profesor.         Es también importante dejar a la otra persona saber que usted entiende lo que esta diciendo. Intente de escuchar y reformular lo que le dice el profesor. Diciendo de nuevo en forma modificada las ideas del profesor, verifica que usted esta escuchando y asegura que has entendido lo que ha dicho. Haga preguntas para asegurarsé de que ha entendido por completo el punto de vista del profesor.

Como Ocuparse de la Cólera Es vital establecer simpatía con el profesor de su niño. Pero cómo maneja situaciones que resultan en sentimientos de enojo? La clave esta en mantener las líneas de comunicación abiertas. Hay formas de hacer frente a los sentimientos de enojo que pueden ayudarle a conservar el control de uno mismo y la situación. Primero que todo, reconozca que usted esta enojado. Respira para recobrar el control. Intente de comprender cuales son sus sentimientos y los del profesor y ponga estos en palabras. Controle su reacción y dese tiempo suficiente antes de contestar. Una de las maneras de mantener control es reconociendo los tipos de temas o situaciones que le incomodan especialmente y le hagan enojarse.

Familias y Niños en Crisis Estas mismas habilidades pueden ser aplicadas a sus hijo, especialmente en tiempos de crisis. Una familia en crisis es un niño en crisis. Bien sea enfermedad, muerte, perdiendo un trabajo o un divorcio, las crisis de la familia pueden presentarle con uno de sus retos más grandes. Durante tiempos difíciles que trastornan usted puede ayudar a sus niños hacer frente a la situación dejándolos saber que usted sigue apoyandolos y queriendolos. Primero que todo, diga la verdad. No ignora la situación o finge que nada esta mal. Evite los aseguramientos no realistas, prometiendo que todo va estar bien cuando desde el punto de vista de su niño, no estará. Escucha lo que esta diciendo su hijo, y ayudale expresar sus sentimientos y preocupaciones de lo que esta sucediendo.         Mantengase en constante contacto con los profesores o los cuidadores así usted podrá conectar lo que esta pasando en la escuela con lo que esta ocurriendo en la casa. El juego y las actividades creativas son foros excelentes para que un niño exprese sus pensamientos y miedos íntimos. Los juegos imaginativos y de agua y la pintura de dedo ayuda a los niños expresar sentimientos y eliminar tensión. Intente de no reaccionar en una manera exagerada a los llantos u otro comportamiento trastornante. Llorando también elimina tensión y ayuda a su hijo. Cuando la vida es demasiado difícil para los niños y se sienten desamparados, a menudo demuestran compartamiento menos maduro tal como chupandose el dedo o mojando la cama. Usted puede ayudarles a sentirse mejor dandoles oportunidades de hacer decisiones simples para que puedan sentirse como si estuvieran a cargo y para combatir los sentimientos del desamparo y pánico que acompañan a menudo una crisis.

Fuente: http://www.pbs.org/wholechild/spanish/parents/f-s.html

desQbre – Salud Emocional en Niños y Adolescentes

Toma mucha paciencia combinado con el buen juicio y relaciones cariñosas y calorosas para críar niños emocionalmente sanos y alegres. Pero no importa lo qué usted hace, sus niños todavía van a sentirse tristes, asustados, ansiosos y enojados, de vez en cuando. Su desafío, como padre, es aprender cómo ayudar a sus niños hacer frente a sus sentimientos y a expresarlos de una manera socialmente aceptable que no causa daño a otros y que sea apropiada para su edad y sus capacidades.

La Importancia de la Confianza El factor más importante de fomentar salud emocional en su niño es la calidad de la relación que usted tiene con él. Sin la presencia de la confianza en este lazo, es imposible que su niño se siente seguro, cerca de usted o cómodo. La confianza tiene sus raíces en la infancia cuando los bebés sientan que pueden depender de los adultos cerca de ellos para ocuparse de sus necesidades básicas. De la perspectiva de su bebé, el cuidado razonablemente rápido y constante es un ingrediente esencial para crear confianza. Cuando las necesidades de su bebé son cumplidas, su hijo desarrolla confianza en usted y él se siente valorado e importante.         También es importante mantener este sentimiento de confianza mientras que su hijo continúa creciendo. Una de las maneras más fáciles de construir confianza es manteniendo una rutina ordenada para el día, así su hijo puede predecir que va a suceder. Reglas concistentes que su niño puede entender también contribuyen a su sentido de confianza. Los adultos que se pueden mantener bajo control también animan la confianza de los niños. Así los niños pueden predecir que serán las respuestas de los adultos y crea confianza. Es también importante que las reglas y las tareas sean apropiadas para la edad y las capacidades del niño.         La confianza entre usted y otros que cuidan su niño es esencial. Esta conección es importante para todos los niños, pero especialmente para los niños con inhabilidades.

Las Opciones y los Límites El mecanismo impulsor del niño hacia independencia y la propia-afirmación es una etapa importante del desarrollo emocional. Mantenga límites cuando sea necesario y permite independencia cuando sea posible. Evite las confrontaciones cuando pueda, pero insista en hacer cosas en su manera cuando es necesario y dele a su hijo muchas opciones para que pueda tomar sus propias decisiones. Hay muchas opciones que usted puede ofrecer, pero deben ser opciones limitadas; no “desees ponerte una sudadera? ” pero ” cual sudadera? ” no “cual vejetal queires en su plato? ” pero “quieres zanahorias o habas? ” Usted puede también dar a sus niños opciones sobre sus juegos y actividades. Cuando espera que los niños elijan para sí mismos qué desean hacer, tienen oportunidades infinitas para tomar decisiones.         Niños mayores como de 4 ó 5 años necesitan hacer conecciones con el mundo a su alrededor, de ser parte de un grupo. Trata de animar a niños de esta edad de pensar en ideas por si mismos y de intentar nuevas actividades. Es importante que ellos sientan la satisfacción emocional que viene de tener experiencias nuevas con sus amigos.
Cuando los niños no tienen oportunidades de escoger opciones, el resultado son luchas sin fin con un niño con bastante espíritu y una pérdida de confianza en niños con menos espíritu. Pero no todo es una opción y la respuesta es a veces ” no. ” Aprendiendo cómo manejar las decepciones, y los retardos son también una parte crítica de desarrollar una actitud emocional sana y equilibrada. Intente reducir el nivel y la frecuencia de decepciones y de frustraciones para evitar batallas innecesarias.

Sienta Lo Que Desea, Controle lo Que Hace Una de las habilidades más valiosas que usted puede enseñar a sus niños es como expresar emociones fuertes sin lastimarse a sí mismo, a otros o dañando propiedad. Ayude a sus niños aprender a sentir lo que desean, pero controlar lo que hacen. Comunicasé con su hijo de una manera no-crítica, mostrándole que entiende como él se siente. Anime su hijo a expresar sus sentimientos verbalmente y de decirle a la otra persona como se siente. Si el niño es demasiado joven para saber que decir, crea una frase simple para que la pueda copiar. Lo importante de recordar es que la misma regla se aplica a usted: sienta lo que desea, pero controle lo que hace.

Los Sellos de la Salud Emocional Aquí estan algunos puntos que pueden ayudarle decidir si su niño está haciendo todo a la derecha:

  • Su hijo está trabajando en las tareas emocionales que son apropiadas para su edad y capacidad? Por ejemplo, si ella tiene dos años y medio, ella se está afirmando de vez en cuando?
  • Su hijo puede apartarse de usted sin tensión indebida y formar una conección con por lo menos un otro adulto?
  • Su hijo está aprendiendo conformarse según las rutinas en la escuela sin demasiado problemas?
  • Su hijo puede enrrollarse profundamente en un juego?
  • Su hijo puede mantenerse tranquilo y concentrarse para una actividad?
  • Su hijo esta consciente de todo sus sentimientos y puede expresarlos sin lastimarse a sí mismo u otros?

Fuente: http://www.pbs.org/wholechild/spanish/parents/dealing.html

Aún estamos educando para el codazo y la exclusión

Luis López González, especialista en educación emocional

Tengo 50 años. Nací en Mérida y vivo en Castellfedels. Soy doctor en Psicopedagogía.

Cuál es la gran carencia de nuestra escuela?

Que quiere ser efectiva…, ¡y debería ser afectiva!

¿Afectiva?

La neurociencia más avanzada establece que, más que animales racionales, ¡somos animales emocionales!

“Siento, luego existo”, dice Damásio.

Sí. Corregido el “Pienso, luego existo” de Descartes, sabiendo ya que pensamos con el cuerpo y la emoción, ¿por qué la escuela sigue eludiendo esta evidencia científica?

¿Hasta qué punto la elude?

¿Está ayudando al alumno a autoconocerse, a entender su interior, a gestionar sus emociones, a formarse una cosmovisión y un proyecto de vida propio? No, no, no y no.

Enseña a leer, dividir y la capital de Francia: ¿acaso eso no está bien?

La mente sabe, pero el cuerpo conoce: ¡enseñemos al alumno a leer los mensajes de su ser íntimo, a interpretar sus emociones, a escuchar su cuerpo!

¿Puede enseñarse eso?

¡Sí! Se aprende y se adiestra: ¡eso es educar! ¿O el objetivo de la educación es capacitar para ser muy eficaz en lo económico? Mire, el objetivo de la educación debería ser uno y principal: la felicidad del ser humano.

¿Y qué entiende por felicidad?

La autorrealización, ¡no la contabilidad!

¿Algún ejemplo?

Una alumna mía gozaba con la fotografía y soñaba con dedicarse a eso. Yo la animaba, pero su padre la convenció para que estudiara Derecho y ganara dinero. Qué lástima…

¿Acaso renuncia usted a ganar dinero?

Ya he aprendido que acumular dinero me gratifica menos que hacer lo que me llena y que compartir, cooperar, ayudar…

¿Manda lo económico en la escuela?

Aún rinde culto a Santa Competencia y Santa Excelencia: aún educamos para el codazo y la exclusión. ¡Eduquemos para la bondad, la belleza y la verdad! Para la humanidad.

Suena muy bien, sí.

En vez de personas competitivas y excelentes, saldrían personas excelsas: amantes de lo verdadero, bello y bueno.

¿Cómo se educa así?

Educamos a los jóvenes para ser brillantes en la logosfera, la tecnosfera, la iconosfera… ¡Y los hacemos analfabetos en la sensosfera!

¿Qué es la sensosfera?

El universo de las sensaciones, los sentimientos, las emociones, la empatía… Los pilotos contra las Torres Gemelas eran brillantes en todo… y analfabetos en sensosfera.

¿Y cómo alfabetizar en sensosfera?

Por ejemplo, con nueve herramientas que he aislado tras cotejar técnicas de todas las tradiciones culturales y espirituales.

Enúncielas, por favor.

Atención. Respiración. Visualización. Habla. Conciencia postural. Sentidos. Energía corporal. Capacidad de soltar. Y enfoque emocional (focusing).

Ilústrelas con algún ejemplo práctico.

Primero educo al alumno en la llamada pausa revolucionaria.

¿En qué consiste?

En guardar silencio y cerrar los ojos… un rato. Luego pregunto: “¿Cómo te sientes hoy, ahora? Presta atención a tu cuerpo, haz un barrido y detecta las sensaciones menos agradables, conflictos, dolencias… y obsérvalas. Y, sin juzgarlas, ¡anótalas, dibújalas!”.

¿Para qué?

Así aprende a desidentificarse de sus sensaciones, emociones y pensamientos. Así comprende que están… ¡pero no son él!

¿Es esto educativo?

¡Muchísimo! ¿Acaso te pegarás con otro por una simple emoción que no eres tú en el fondo? El joven descubre una distancia entre lo que siente y el ser, la vivencia del ser profundo, la llamada ipseidad.

Describa la ipseidad.

Paz. El fondo del ser… ¡es pacífico! Está en la mirada al interior, en inglés, mindsight.

¿Hay paz en el interior de cada uno?

Sí. Y estas técnicas ayudan al alumno a descubrirla dentro de sí.

¿Con qué beneficios?

Mayor capacidad para concentrarse, pacificación del clima del aula, mejor rendimiento académico, bienestar emocional y autoconocimiento.

Expóngame algún otro ejercicio práctico educativo en la sensosfera.

Uno para niños pequeños: “Dibuja tu nombre propio”. ¡Así empieza a autoconocerse! Otro: cantamos juntos las vocales y consonantes, y les dices: “Fijaos cada uno en qué sonidos os hacen sentir mejor… y componed vuestro mantra para hoy”…

Otro más.

El profesor les hace cerrar los ojos, visualizar un volcán y recorrer sus partes: ¡así aprenden más rápido y mejor!

¿Qué es el focusing o enfoque emocional, la última herramienta que ha citado?

Focalízate en lo que sientes en tu pecho y pregúntale qué está pidiéndote: ¡escucha, te ayudará a actuar!

¿Me fío de lo que me pida el cuerpo?

Quedarse sólo en el intelecto es cojo. La razón se siente. ¡Einstein sintió que “E=mc2” antes de llegar a formularlo así! Joven: estarás en paz si alineas lo que sientes, piensas y haces.

¿Algún consejo final para estudiantes?

¡Sonríe! Decenas de músculos se relajan así. ¡Y sonríete a ti mismo! Si has estudiado, sonríe: el examen te irá bien. Si has estudiado poco, sonríe: sabes que el examen te irá menos bien. ¡Esto es inteligencia emocional!

Fuente: “La Vanguardia” (Víctor-m. Amela) – http://www.lavanguardia.com/lacontra/20120915/54350431432/la-contra-luis-lopez-gonzalez.html

 
 

Cambie su modo de pensar y cambiará su modo de actuar

Nicholas Tarrier, enseña terapia cognitivo-conductual en la Universidad de Manchester.

Tengo 61 años. Nací en Londres; para nacer otra vez elegiría Barcelona. Casado con otra psicóloga; dos hijas gemelas médicas que hablan español y un hijo politólogo. Soy ateo y laborista. Colaboro con la Societat Catalana de Recerca i Teràpia del Comportament.

Nuestros pensamientos afectan a nuestras emociones y, con ellas, a nuestra conducta. Así que, si modificamos nuestros hábitos de pensamiento, también corregiremos nuestros problemas emocionales y de comportamiento.

 Higiene mental: no es nuevo.
Porque funciona. La terapia conductista está consolidada tanto para una pequeña obsesión como para una grave esquizofrenia.

 Resúmala en una frase.
Las cosas no son como son, sino como las percibimos. Por eso, si logramos cambiar el modo en que pensamos y sentimos lo que nos pasa, también mejoraremos el modo en que reaccionamos y actuamos. Y cuando usted mejore su comportamiento, también mejorará el que tienen los demás con usted.

 Por ejemplo.
El miedo ha salvado a nuestra especie. Sin miedo la humanidad no existiría. Pero también hay muchas personas que no pueden controlarlo y sufren ansiedad y angustia.

 ¿Puede ser más concreto?
El miedo a un accidente salva vidas cada día, pero ese mismo miedo, cuando degenera en un trastorno obsesivo compulsivo, hace que el conductor obsesionado revise veinte veces los frenos o el cinturón.

 ¿Le ha pasado a usted algo parecido?
Tuve un ataque de ansiedad bajo el agua cuando buceaba. Creí que no podía respirar. Intenté frenar el pánico recordando lo que llevo media vida aconsejando: “Corrige tu conducta con el pensamiento”. Y me dije a mí mismo: “Nicholas, el equipo funciona, así que, si te tranquilizas, podrás respirar”.

 ¿Funcionó?
No, cada vez tenía más ganas de huir: salir a la superficie y respirar, pero eso hubiera precipitado la descompresión con fatales consecuencias. Me concentré en pensar hasta que encontré la idea que me desbloqueó: “¡Ya estás respirando, porque si no respiraras, estarías muerto! O sea, que relájate y respira”. Entonces funcionó. Lógica inmediata.

 El pensamiento corrigió la conducta.
Cito el caso porque ejemplifica el gran error habitual de seguir conductas de huida que perpetúan y agrandan los problemas, aunque la gente crea que la ponen a salvo.

 ¿Los conflictos de la vida cotidiana deben plantearse o rehuirse?
No corra, no huya, pero tampoco plante cara agresivamente. Analice su problema a fondo y negocie una solución. Pero, sobre todo, antes de actuar, anticipe siempre las consecuencias de cada paso que da. Y no lo dé si no sabe hacia dónde le va a llevar.

 ¿En qué sentido?
Antes de actuar plantéese qué quiere conseguir y cómo conseguirlo. Ese planteamiento ya es en sí un primer éxito, porque si uno mismo no se permite enfadarse, ya ha empezado a encontrar una solución: ha controlado su agresividad.

 Pero soltarse también es un desahogo.
Siempre es el reflejo de una impotencia; además, piense siempre: “¿Adónde me lleva?”.

 Si no hago daño a nadie, chillar alivia.
En vez de abandonarse a la espiral de las reacciones, vuelva a los fundamentos y relajará su tensión. Si el conflicto estalla, por ejemplo, en su oficina, piense que su objetivo allí es tener un entorno agradable y una relación racional con sus compañeros.

 Sentido común, pero no fácil de lograr.
Pues antes de hacer nada, recupere el control sobre usted mismo: respire. Ya ve, se trata de volver de nuevo a lo básico en vez de huir hacia el descontrol. Cuando controle la emoción, ya podrá volver a usar su sistema 2: el raciocinio. Ya no será un animal.

 ¿Y si se me va la pinza y no controlo?
Abandone el escenario donde ha perdido el control de sus emociones y vuelva sólo cuando lo haya recuperado. Trate entonces de racionalizar la situación y explicarla.

 Supongo que usted se enfrenta a diario a problemas peores.
A mis pacientes esquizofrénicos que oyen voces les doy siempre el mismo consejo: “No huyas de ellas, ni las ignores: afróntalas y razona con ellas”. De nuevo, recuerde que cuando trata de huir de un problema, suele empeorarlo. La huida aumenta el riesgo.

 Es el primer recurso del débil.
Trato también muchos casos de shock postraumático. Es muy habitual que un paciente sufra flashbacks (recuerdos recurrentes) del momento de un accidente de automóvil. Esos recuerdos degradan su vida.

 Es cuestión de sobreponerse.
De higiene mental: el pensamiento lleva a la emoción y la emoción a la conducta. No huya del pensamiento: ¡afróntelo! Razone.

 ¿Cómo?
La señora víctima del accidente también trataba de evitar recordarlo: huía. Pero la técnica adecuada es la contraria: evocarlo con toda nitidez y cuantas más veces, mejor.

 ¡Qué mal trago! ¿Para qué repetirlo?
Cuando ella trataba de evitar el recuerdo, no podía conducir o iba ridículamente lenta porque temía recordarlo de repente y paralizarse y tener otro accidente, pero cuando conseguí que buscara ese recuerdo, al principio fue peor, sufrió una angustia enorme.

 Comprensible.
Pero, poco a poco, a fuerza de enfrentarse a su miedo y evocar el choque una y otra vez, en su mente el trauma pasó de ser presente a convertirse en ya pasado. Y así lo superó.

 Se trabajó su problema.
Es una sencilla técnica que todos podemos ejercitar para poner nuestro cerebro a trabajar para nuestro bienestar.

Fuente: “La Vanguardia” (Lluís Amiguet) – http://www.lavanguardia.com/lacontra/20120913/54350265869/la-contra-nicholas-tarrier.html

 
 

El estrés en el trabajo eleva el riesgo de infarto

El estrés en el trabajo aumenta en un 23% el riesgo de sufrir un infarto de miocardio, según el estudio más amplio que se ha realizado sobre la relación entre condiciones laborales y enfermedades coronarias.

Aunque esta cifra es inferior a la de otros factores de riesgo de infarto como el tabaquismo, la obesidad o la inactividad física, el estrés laboral es responsable de “una proporción notable de enfermedades coronarias en las poblaciones activas”, escriben los investigadores en la revista médica The Lancet, donde presentan sus resultados.

El estudio, realizado con datos de más de 197.000 personas, no aclara de qué modo el estrés en el trabajo puede conducir a un infarto. Pero “sabemos que, en situaciones de estrés, los fumadores tienden a fumar más, las personas con sobrepeso tienden a ganar más peso y los trabajadores tienden a hacer menos actividad física”, ha aclarado por correo electrónico, Mika Kivimaki, epidemiólogo del University College de Londres y primer autor del estudio. Por lo tanto, “los datos indican que hay un efecto indirecto”, es decir, que el estrés lleva a adoptar comportamientos poco saludables, que a su vez llevan a un mayor riesgo coronario.

Kivimaki apunta que el estrés laboral también podría tener un efecto más directo sobre el corazón -por ejemplo, descompensando las hormonas que regulan el estrés o elevando la tensión arterial de manera permanente-. Pero advierte que este efecto directo no está demostrado. “Recientemente hemos empezado a analizar esta cuestión, pero aún no tenemos resultados”, informa.

Estudios anteriores han demostrado de manera inequívoca que los episodios de estrés agudo elevan el riesgo de infarto de manera transitoria por el efecto directo de hormonas de estrés. Esto explica, por ejemplo, los casos de personas que sufren un paro cardiaco durante un ataque de ira, al declarar ante un juez o tras la muerte de su pareja.

Pero la influencia del estrés crónico sobre la salud cardiovascular, menos directo, no ha llegado a establecerse con la misma nitidez. Para solventarlo, un equipo de epidemiólogos de ocho países liderados por Kivimaki ha realizado un metaanálisis que ha sintetizado los resultados de 13 estudios anteriores realizados en países europeos.

Han recogido datos de 197.473 personas que tenían una media de edad de unos 45 años al iniciar los estudios. De ellas, 30.214 (alrededor de un 15%) dijeron sufrir estrés laboral. Los estudios se prolongaron una media de siete años y medio, durante los que 2.358 de los participantes sufrieron un infarto de miocardio u otra enfermedad coronaria.

Los resultados muestran que los empleos en que se exige mucho de los trabajadores y se les da muy poco control sobre lo que hacen son los que más estrés causan y mayor riesgo de enfermedad coronaria comportan. En el otro extremo, los empleos en que los trabajadores pueden controlar qué hacen y a qué ritmo lo hacen son los de menor riesgo coronario.

Los investigadores han calculado que, si nadie sufriera el estrés laboral, se evitarían el 3,4% de los infartos de miocardio en los países analizados –entre los que no se encuentra España-. Este porcentaje es inferior al 12% que se conseguiría si nadie estuviera físicamente inactivo o al 36% que se conseguiría si nadie fumara.

Factores como la inseguridad laboral “tendrán probablemente una importancia mayor en el futuro” y “la actual crisis económica aumentará esta importancia con casi toda seguridad”, apunta Bo Notterstrom, investigador del hospital Bispebjerg de Copenhague, en UN editorial que publica The Lancet. “La prevención del estrés en el lugar de trabajo –afirma Notterstrom- podría reducir la incidencia de las enfermedades coronarias más de lo que han calculado los autores de la investigación”.

Fuente: “La Vanguardia” (Josep Corbella) – http://www.lavanguardia.com/salud/20120914/54349541322/estres-trabajo-eleva-riesgo-infarto.html

 
 

desQbre: ¿Por qué un padre asesina a sus hijos?

Dos informes parecen señalar, según ha confirmado el ministro de Interior, Jorge Fernández Díaz, que los restos óseos encontrados en la finca de los padres de José Bretón corresponden a ‘seres humanos inmaduros’. Si finalmente se vincula a Bretón con la muerte de sus hijos, Ruth y José, se convertiría en el último rostro de una macabra lista, la de los filicidas, aquellos padres que asesinan a sus hijos.

El pasado mes de julio, Canarias era escenario de cómo un hombre mataba a puñaladas a su hijo y avisaba a su ex mujer para que viera cómo prendía fuego y estrellaba el coche donde se encontraba el cuerpo del niño de 11 años. Con ello, el padre creyó conseguir “vengarse” de su ex mujer, de la que se había separado hace cinco años.

Ante estos ejemplos, cabe preguntarse si un padre que es capaz de matar a su propio hijo no es un enfermo mental. “En el caso de Bretón, y conociendo únicamente lo que se publica en los medios, no parece que estemos ante una persona con una enfermedad mental“, asegura tajante a ELMUNDO.es José Luis Martínez Fernández, psiquiatra del Servicio de Salud Mental de La Latina (Madrid).

“Cuando no entendemos los actos de alguien rápidamente se le tacha de ‘loco’, pero este tipo de aberraciones de la conducta humana no tienen por qué provenir sólo de personas enfermas, sino de aquellas que sólo buscan vengarse, como parece el caso de Bretón”, sugiere este especialista. “Aunque cada caso es diferente, este tipo de sucesos tienen rasgos psicopatológicos similares y obedecen a un bajo control de sus emociones: la ira, la rabia y la venganza. Esto no tiene nada que ver con un enfermo mental. Este tipo de personas es perfectamente consciente de lo que está haciendo y del daño que provocan con ello”, sugiere este especialista.

Su opinión coincide con las conclusiones de un estudio que en 2009 realizaba el Hospital Vanha Vaasa, en Finlandia, donde Hanna Putkonen, directora del estudio remarcaba que “los filicidas son un grupo marcado de homicidas. Sin embargo, la patología no surge de un desorden mental como se había supuesto con anterioridad”.

Luis de Rivera, psiquiatra, director del Instituto de Psicoterapia e Investigación Psicosomática y autor del libro ‘Crisis emocionales’, también se postula en esta línea. “Aunque sea evidente que psicológicamente hablando hay algo que no funciona en estas personas, no se habla de enfermos porque sus actos no se deben a la enfermedad psicológica, sino a ellos mismos. Son conscientes del dolor que causan“, indica De Rivera.

Personas conscientes de sus actos

Para ambos psiquiatras, el origen de los actos de estos padres reside en un “intenso dolor” normalmente relacionado con la pérdida de los hijos por una separación de la pareja, lo que viene a mostrarse en frases como “si yo no tengo a mis hijos, tú tampoco”.

Con este dolor se desencadenan dos tipos fundamentales de psicopatologías: el suicidio extenso y la desvinculación con los hijos.

“En el primer caso (suicidio extenso), el sujeto decide suicidarse y llevarse a sus hijos con él. Se trata de un proceso de identificación, en el que los hijos son una extensión de la persona que no quiere que estén con nadie más. Dentro de este apartado se encontraría otro tipo de ramificación, en el que se identifica a los hijos con el cónyuge. Si además, el sujeto tiene la percepción de rechazo de los hijos, en este caso, matar a los hijos equivale a matar a la pareja”, explica De Rivera.

El homicido altruísta sería una variante de esta situación, señala Martínez Fernández. “Aunque no se puede hacer una separación de los casos por sexos, sí es cierto que se da más en mujeres. Ante un profundo dolor desarrollan una depresión muy grave, y lo que no quieren es que sus hijos lo pasen igual de mal (aunque a ellos no les pase nada), por lo que les asesina” comenta. Sin embargo, ellas son más capaces en general de controlar sus impulsos y emociones, aunque los expertos inciden en que “no se puede generalizar“.

En el segundo tipo de psicopatología, la desvinculación con los hijos, se produce en momentos como una separación o divorcio “que provocan en estas personas la agresión hacía sus hijos, al pensar que no van a poder estar con ellos y se distanciarán, y al creer que su pareja les está separando de ellos. Aquí es una mezcla de machismo y pérdida de los hijos, ya que buscan hacer daño a la pareja. Tienen tendencias suicidas”, explica De Rivera.

Aunque siempre se señala a las drogas y otras sustancias como ayudas necesarias para llevar a cabo un acto de violencia, la doctora Hanna Putkonen recuerda en su estudio publicado en ‘BMC Psychiatry’ que “los filicidas no suelen estar borrachos mientras cometen el crimen y tienen menos antecedentes criminales que el resto de los asesinos, suelen tener un empleo estable y no son sociópatas. Sin embargo, los investigadores destacan que tienen problemas para demostrar sus emociones y presentan factores suicidas“.

Precisamente, ese no saber expresar sus emociones más la sensación de dolor en personas que no saben controlar sus impulsos violentos pueden llevar, en un momento dado, a la violencia extrema. “En momentos específicos, sin planificación, en medio de una discusión uno puede pensar en estrangular a alguien o cualquier cosa parecida, pero a diferencia de lo que le ocurre a la mayoría de la gente, este tipo de personas no controla su dolor y actúa”, indican los especialistas.

Pero ¿y si está planificado? En este caso, y teorizando con los datos aparecidos en la prensa sobre el caso de Bretón, la quema de los restos, las cartas o las imágenes de las cámaras donde este hombre iba por el parque, ya sin los niños, De Rivera indica una posible crisis catatímica.

“Es muy parecido a lo que le pasó a Breivik en Oslo. En esta situación son todavía más culpables, porque ni siquiera tienen el atenuante de enajenación transitoria. Son conscientes de lo que hacen. En estos casos el sujeto toma decisiones basadas en algo tan irracional como los sentimientos, y más concretamente, el miedo, la rabia o la venganza. Este tipo de personas sufre un estado intolerable de estos sentimientos y busca, para aliviarse, autoconvencerse mediante decisiones racionales de que algo externo a ellos es lo que les provoca este sufrimiento. Simplemente idealizando sobre ello ya se sienten mejor por lo que piensan que es buena idea y si la realizan acabarán con su sufrimiento”, comenta De Rivera.

Fuente: “El Mundo” (Silvia R. Taberné) – http://www.elmundo.es/elmundosalud/2012/08/27/neurociencia/1346085067.html

 
 

 

desQbre: Cómo hacer más fácil y llevadera la vuelta al cole

El final del verano llega para todos y las prisas y la rutina volverán a ocupar los largos días del invierno. Los niños, aunque todavía pequeños e inmaduros, sufren como cualquiera el final de sus días de libertad. La ‘vuelta al cole’ es difícil también para ellos.

“Para un niño de cuatro años, tres meses, lo que dura el verano, es un porcentaje muy elevado de su vida, cosa que para un adulto no es nada. Conforme los pequeños van creciendo, ese porcentaje es menor, pero no es fácil el cambio de la diversión y el ocio al trabajo“, explica el psicólogo educativo Jesús Ramírez.

Los niños pasan de no tener disciplina al deber de cumplir de nuevo unos horarios y unas normas fijas y establecidas. Por ello, el cambio es “costoso”. Aunque de forma distinta, “lo mismo nos pasa a los mayores, ¿no?”, señala el psicólogo.

Ansiedad por separación

Uno de las claves fundamentales en la que coinciden todos los expertos para hacer el proceso de adaptación más llevadero es la normalización. Es decir, no dramatizar la situación y no prestarle más atención de la que tiene. Así, lo explica la directora del Centro madrileño de Atención Temprana Imagina, Mónica Flores. “Lo normal es que los niños lo pasen mal. Realmente cuando se falla es cuando se quiere que las cosas se normalicen lo antes posible”.

La ansiedad por separación es algo normal que ocurre en todo proceso de crianza y afecta tanto a niños como a padres, por ello todo depende de la importancia que se le dé. “Está mal visto que los niños lloren en su primer día, y solemos incluso poner etiquetas como ‘el llorón’. Parte de culpa para que ese proceso de adaptación tenga éxito la tiene la acogida que tenga el niño esos primeros días de clase“, asegura.

Otro de los factores de los que depende esta adaptación, como señalan los expertos, es la edad que tengan los niños y de si se inician en la escuela por primera vez, o si por el contrario ya son ‘veteranos’.

Niños primerizos y veteranos

En el caso de que sea un niño que va a empezar su andadura escolar, y va a entrar en la educación primaria, el proceso es un tanto más costoso que si ya fuera un niño que ha acudido previamente a una guardería o jardín de infancia. “Va a suponer para el niño un cambio muy grande, en el que va a perder durante una buena parte del día a sus figuras paternas”, comenta Ramírez. Pero para ellos, los colegios toman medidas. Por ejemplo, inician el colegio unos días antes, durante periodos cortos de tiempo y con la presencia de sus padres, puntualiza el experto. Muchos centros llevan tomando esta iniciativa desde hace ya varios años. ¿La ventaja? Los expertos lo tienen claro: mejorar la adaptación del niño a su nueva vida.

Por su parte, el niño ya veterano, que ha acudido al jardín de infancia, tal como explica el pediatra Jordi Pau, coordinador de Prevención y Seguridad de la Asociación Española de Pediatría (AEP), se muestra más nervioso, inquieto inseguro y además se enfrenta a una clara dicotomía: el duelo por el final del verano y las ganas por volver a ver a sus amigos. Pero para ellos, el proceso es más fácil porque enseguida comienzan de nuevo a jugar con sus viejos amigos y a olvidarse de los padres.

El periodo de adaptación suele durar, aproximadamente una semana”, concreta el doctor. Por su parte, Mónica Flores asegura que el 90% de los niños en un mes ya se ha adaptado plenamente a la nueva vida.

Recomendaciones para padres

No hay un manual perfecto para padres, pero sí unas pautas adecuadas para poder hacer más fácil esta vuelta al cole. Sobre todo, una actitud positiva por parte de los padres.

Cariño y escucha“, reafirma Flores. Hay que saber escuchar a los niños, que verbalicen lo que les pasa y que puedan expresar sus emociones”. Esto es, la llamada “acogida emocional” que apunta la directora del centro de Madrid. “Hay familias que no perciben que los niños necesitan expresarse, y una parte fundamental, no solo de este proceso de vuelta al cole, sino de todos, es que los padres atiendan las necesidades emocionales que les presentan sus hijos.

Por otro lado, es recomendable que los últimos días de vacaciones los niños sigan manteniendo los mismos hábitos de horarios, relacionados con su ocio y simultáneamente vayan teniendo momentos de adaptación al medio escolar, como por ejemplo ir forrando sus nuevos cuadernos. “Que empiece a familiarizarse con sus nuevos libros y materiales, personalizándolos y revisando sus contenidos”, explica Ramírez.

Una vez iniciado el curso escolar, todavía podemos disfrutar de un buen clima, hay muchos días con temperaturas agradables, por ello los expertos recomiendan seguir realizando las actividades de parque o piscina durante unos días. “Con esta simple actividad, se elimina casi de raíz esa adaptación al nuevo curso”, detalla el experto en psicología educativa.

Pero algo muy importante que quiere matizar es que estén seguros de los profesionales. “Es importante que los padres tengan confianza en los profesores, pues son los que se van a responsabilizar de su hijo. Y sobre todo, que estén tranquilos”, concluye.

Fuente: “El Mundo” (Beatriz G. Portalatín) – http://www.elmundo.es/elmundosalud/2012/08/31/neurociencia/1346441333.html

 

 

 
 

 

desQbre: Si quieres aprobar, duerme lo suficiente.

Entre libros y apuntes, cafeína en mano y ojeras. A muchos estudiantes se les reconoce porque sus bienvenidas a los meses de julio y septiembre son una constante de noches mal dormidas, datos, nombres y fórmulas en la cabeza con los que enfrentarse a los últimos exámenes del curso.

Da igual los años que pasen. Seguramente todos sepan lo que es quedarse las noches de antes en vela por preparar estos exámenes, todos ellos con la vana pero presente ilusión de que estudiando de forma intensiva los días de antes, incluso la noche antes, se tienen los conocimientos más frescos.

Sin ánimo de darles una mala noticia, las evidencias científicas demuestran todo lo contrario. Los últimos en echar por tierra esta ‘teoría’ ha sido un grupo de investigadores de la Universidad de California (Los Ángeles, EEUU). Según el análisis que publican en ‘Child Development’, quitarse horas de sueño para estudiar más no sólo no fija los conocimientos, sino que aumentan las posibilidades de terminar con problemas académicos al día siguiente.

Largas noches

Para subrayar esta afirmación, los investigadores siguieron durante 14 días próximos a las fechas de exámenes a 535 estudiantes de distintos cursos de Secundaria de Los Ángeles para analizar, mediante preguntas y tests, el tiempo que dormían, las horas que estudiaban, cuándo lo hacían y su rendimiento académico, sus hábitos de estudio y sus resultados.

“Esperábamos como conclusión demostrar que no se conseguía mejorar significativamente los resultados de los exámenes, pero lo que nos ha sorprendido es que por cada noche en vela o con insuficientes horas de sueño por estudiar más tiempo se consigue el efecto contrario, los resultados en los exámenes, así como en la comprensión de la materia que se imparte en las clases es peor”, afirma Andrew J. Fuligni, profesor de Psiquiatría y Ciencias Bioconductales del Instituto de Neurociencia y Comportamiento Humano de la Universidad de Los Ángeles.

Para los psicólogos, estos resultados vienen a apoyar una vez más la lucha contra las leyendas urbanas. “Muchos estudiantes creen que con cafeína y una semana durmiendo poco y estudiando mucho conseguirán buenos resultados, pero lo cierto es que, aunque puede haber sus excepciones, en la mayoría de las ocasiones sus resultados son peores estudiando de forma intensiva en vez de extensiva“, afirma a ELMUNDO.es José Antonio Portellanos Pérez, doctor en Psicología y profesor del departamento de Psicobiología de la Universidad Complutense de Madrid.

“¿Para qué nos sirve dormir?”, se pregunta este especialista. “Dormir nos sirve tanto para la recuperación fisiológica del cuerpo como, sobre todo, para mantener el equilibrio de nuestro cerebro. La falta de sueño daña más al cerebro que al cuerpo. Es una exigencia del cerebro”, explica.

Precisamente, como actividad mental, Portellanos asegura que uno de los beneficios del sueño es que consolida el aprendizaje del día “ordenando y guardando la información”. Por ello, “cuando se restan horas de sueño por el estudio, al cerebro no le da tiempo a procesar y organizar esta información por lo que se produce el olvido”, comenta.

Además, este doctor explica el porqué de ese lapsus que muchos estudiantes sufren en pruebas que ya tendrían que saber: “Aunque de manera directa la falta de sueño no influye en lo que ya se sabe, en el aprendizaje consolidado, sí es cierto que cuando no se duerme de forma más o menos continuada, unido a los nervios del examen, se producen lapsus o bloqueos. La información que se está asimilando en los últimos días, directamente se pierde”, explica.

Y todo ello sin contar con los trastornos de conducta producto de una falta de descanso adecuando. “Todos necesitamos dormir entre siete u ocho horas, sin este respiro a nuestro cerebro y nuestro cuerpo es normal que se produzcan situaciones de irascibilidad, irritación, etc, ya que no hemos recuperado ese equilibrio de nuestro cerebro. Esto se acentúa en periodos de estrés como son los exámenes”, añade el doctor Portellanos.

¿Alondras o búhos?

En el estudio, el profesor Fuligni pone el acento en la falta de sueño también producto de la excesiva carga en la agenda de chavales de 12 años en adelante, por lo que recomienda “que estos jóvenes consigan unos hábitos para que sus horas de sueño no se vean afectadas por el estudio, ya sea mejorando la efectividad de las horas electivas o restando el tiempo de otras actividades extracadémicas, los amigos o las nuevas tecnologías”, recalca.

A este respecto, tanto José Antonio Portellanos como Andrés González Bellido, presidente de la Sección de Psicología de la Educación del Colegio Oficial de Psicólogos de Cataluña, recuerdan que “falta enseñar a estudiar”. Para ambos, aunque existen técnicas de estudio, los adolescentes han de aprender a “estudiar de forma constante, repasando y descansando lo suficiente”.

“Darse la paliza a estudiar la semana antes es una locura que produce efectos académicos negativos”, insiste este especialista. “Como mucho, lo que sí se puede hacer, ya que su eficacia está comprobada, es estudiar unas horas antes de irse a la cama y luego dormir siempre las horas necesarias (entre siete y ocho), con esto se asimila mejor la información”, subraya González Bellido.

Pero ¿entonces no existen las personas diurnas y nocturnas? “Existen personas cuyos biorritmos naturales marcan que su mejor horario para estudiar es entrada la tarde, los llamados ‘búhos’; aunque la mayoría de las personas son ‘alondras’, aquellos cuyo pico de rendimiento se desarrolla en las mañanas”, afirma González Bellido. “Cada persona tiene que descubrir a qué grupo pertenece y planificarse en función de ello. El verano es un buen momento para hacer este experimento. Si estudias mejor por la mañana, la idea sería acostarse antes para levantarse temprano, si es a la inversa y ya está iniciado el curso, hay que planificarse las tardes y ser constante estudiando todos los días para no bajar nunca del umbral de las seis-siete horas de sueño. Yo siempre recuerdo que el curso se se empieza a aprobar desde el momento en que comienza”, asegura.

Es más, los psicólogos llegan a afirmar que es mejor no estudiar los dos días antes del examen. “El día anterior al examen es mejor repasar algo, pero de forma leve, no estudiar. El hacerlo supone aumentar nuestra ansiedad, genera un bloqueo mental y no se consigue el objetivo de aprender lo que no sabemos”, aseguran.

Fuente: “El Mundo” (Silvia R. Taberné) – http://www.elmundo.es/elmundosalud/2012/08/21/neurociencia/1345569548.html